jueves, 27 de octubre de 2011

"SOCOTRA, LA ISLA DE LOS GENIOS"


La vida tiene su ley y forma de hacer, que el ser humano cada vez capta menos. Viajar nos abre el espíritu y el intelecto, y viajar a través de un libro es una de las mejores maneras de hacerlo; te trasladas mentalmente con palabras escritas. Pero en el libro de Jordi Esteva; "Socotra, la isla de los genios", empiezas el viaje guiado por el dedo del autor señalando una isla en la bola del mundo; Socotra. Y el viaje mental se convierte casi en viaje físico.


Ayer martes, 25 de octubre, no quise perderme la presentación del libro de Jordi Esteva en la Libreria Altaïr. Mi viaje físico empezó caminando desde casa hasta la estación del tren. Un día radiante y transparente tras las tormentas. Pero el tren llegaba con un poco de retraso, típico en los trenes de Rodalies de la Generalitat de Catalunya, tan necesarios y usados por miles de personas que diariamente van y vienen de Barcelona. Aunque por suerte no era hora punta y pude hacer el viaje sentada contemplando el sol sobre un mar jade y zafiro, con olas regaladas para los surfistas, y leyendo a ratos un buen libro de Víctor Hugo que hace días me acompaña.

Fui primero a mi acupuntor intentando que me ayude a dejar de fumar, tarde o temprano sé que tengo que hacerlo, no quiero seguir alimentado a los vampiros con tantos impuestos por el tabaco, y si enfermamos, ya sabemos que "no tenemos derecho" a la Sanidad Pública, según dice el "consejero" de sanidad de la Generalitat de Catalunya, Boi Ruiz; "No hay derecho a la salud, porque ésta depende del código genético que tenga la persona. El usuario debe tener la responsabilidad moral de que cuando no trate bien a su salud la tenemos que pagar entre todos." Y recuerdo los días que el Hospital Clínic de Barcelona estuvo medio cerrado por la operación de los pulmones de su majestad el rey de España... Mala calidad deben tener los genes de la actual "sangre azul", y tenemos que pagarlo "entre todos", la sociedad civil, el pueblo, los que no tenemos "derecho". Comentaba con mi acupuntor que psicólogos y psiquiatras son los únicos que no están en paro, los políticos los están alimentando.


En la calle hacía un poco de frío por primera vez en este otoño, pero al entrar en la Librería Altaïr encontré un ambiente cálido y apacible. La sala estaba llena y las escaleras cubiertas como una alfombra por personas sentadas en los escalones para poder escuchar las palabras de presentación del libro, "Socotra, el país de los genios", por parte de Rafael Argullol, Manel Forcano y Jordi Esteva.
Me senté en unos de los escalones junto a Pepe Ribas, icono y referente de las movidas "underground" y contraculturales de los años 70 y 80 con su casi mitológica revista "Ajoblanco", leída hasta por las más jóvenes generaciones. Iba escuchando la presentación y viendo caras conocidas virtualmente y otras conocidas realmente.

(Pepe Ribas)

Cuando empezó a hablar Jordi Esteva se hizo más silencio todavía, su voz grave y profunda llenaba la sala, a pesar de que su micro parecía programado para dar menos volumen que a los anteriores. Pero todos estuvimos atentos y embelesados con sus palabras, sus experiencias, su cultura, su elegancia y rigurosidad histórica y literaria. Se respiraba un aire de respeto y silencio, mientras Jordi hablaba de distintas civilizaciones, referencias históricas, mitológicas, y de su magia... Adivinando que es más lo que calla que lo que habla, con toda su riqueza, como en el mito de las sirenas, como hombre de mar y de tierra, con aventuras arriesgadas.


Me enamoré de la escritura cultura y experiencias de Jordi Esteva leyendo hace años su libro "Los árabes del mar", que nunca me canso de recomendar. Me abrió todo un mundo esperado y deseado que nadie nos daba, y debería estar en todas las escuelas. Es imprescindible su lectura para conocer bien la verdadera cultura árabe. Pasé el libro "Los árabes del mar" a un amigo profesor de Historia del Arte en Tetuán, traductor también de algunos libros de Juan Goytisolo. Quedó maravillado, y me dijo que felicitara a Jordi de su parte, y estaba feliz y sorprendido de que un catalán hubiera llegado a saber experimentar y conocer tanto la verdadera historia del mundo y cultura árabes; sus gentes, sus costumbres y carácter, sus grandes intelectuales. Y el pasado mes de abril disfruté también viendo su magnífico documental; "Retorno al país de las almas", del que hablé en este blog.
Y sigo fiel, ahora con "Socotra, la isla de los genios", en una preciosa y cuidada edición de Atalanta, como es habitual en esta editorial.

(Esa cabellera ondulada y dorada de Isabel Nuñez)

(El bello perfil de la arquitecta Carme Pinós. Dos mujeres doradas a cada lado de los mapas, "estevianos", como dice BelNu)

Al terminar la presentación del libro pude saludar a amistades hasta ahora virtuales, como Frikosal, que a todos nos enamora con sus espectaculares fotografías de la naturaleza el cielo y las estrellas. A la hermana de Jordi Esteva, Isabel, que siempre me enamora con sus fotografías de su alberca en Andalucía, sus cielos soles Lunas y estrellas, sus animales, sus patatas, sus alpargatas y sobretodo sus magníficas pinturas. A Xavier Puigmartí y a su hermano, al magnífico pintor de azules que me recuerdan a Kandinsky, Jean-Marc Hild, y a la conocida escritora y traductora Isabel Nuñez, vestida elegantemente de negro, con esa preciosa cabellera dorada como un punto de luz en la oscuridad, y me encapriché en fotografiarla de espaldas.

(Isabel Esteva en movimiento, que me provocó una fotografía picassiana)

Después de saludar salí corriendo contra reloj como una cenicienta intentando no perder el zapato; el tren no espera y era el penúltimo de la noche para regresar a casa. Nunca me gusta arriesgarme a esperar ni subir al último tren. Y por suerte, de nuevo, una fina voz femenina en los altavoces anunciaba que "por una incidencia en la estación de Catalunya los trenes llegan con treinta minutos de retraso". La vida tiene su ley y forma de hacer. Me dieron ese respiro, no perdí ni el zapato ni el libro ni el tren. Y durante el trayecto pude empezar a leer "Socotra, la isla de los genios", y el viaje empezó siguiendo el dedo de su autor viajero, Jordi Esteva.
Así empieza:

(Foto;Frikosal)
http://frikosal.blogspot.com/2011/10/queder-nadar-hasta-el-centro-de-la-via.html

"Algunas noches, cuando el sueño tardaba en acudir, hacía girar la bola del mundo y la detenía con un dedo. Una madrugada, la paré en un punto minúsculo entre África y Arabia.
La isla de Socotra.
¿Estaría habitada?, ¿qué animales albergaría?, ¿sería desértica o selvática?
Pero en los libros no encontraba nada sobre la isla ni sobre sus pobladores. Aunque por aquel entonces, a finales de los años cincuenta, la Universidad de Oxford acababa de enviar una expedición de arqueólogos en busca del templo perdido de Zeus Trifilio y un equipo de paleontólogos que medía los occipitales de los "nativos" y les tomaba muestras de sangre para establecer el oscuro origen de los socotríes, que se seguían expresando, decían, en una lengua hija de la del Reino de Saba."

Y partiendo de este principio ya no puedes bajar del dedo que te indica la isla en el mapa, con un ritmo que te lleva a todas partes volando como en una alfombra mágica. Pero las transcripciones paisajes y referencias las sientes tan reales que cuesta aterrizar y volver a poner los pies en el suelo de un vagón de tren, que aunque te transporte, no te lleva a ninguna parte. El viaje, digo, siempre empieza con un buen libro.


(Texto y fotos; Eva Huarte)

domingo, 23 de octubre de 2011

Chaparrón en Arenys de Mar


Al final ha caído como intuíamos. Ayer al atardecer, las nubes dibujaban mapas exóticos en el cielo con todos los colores magentas, naranjas rojos azules grises y negros. Parecía que estábamos bajo el cielo de África. Y comentamos que sin duda, eso indicaba fuertes lluvias.


El amanecer de hoy domingo ha sido como los amaneceres de los últimos días, oscuro, gris y plata, con pequeñas luces platino que caían desde el cielo como focos o rayos formando distintas figuras, casi místicas. Preveía lluvias.


Y a mediodía ha sucedido; de pronto parecía que era de noche de tan negro el cielo y el ambiente. Los coches con los faros encendidos, un fuerte viento huracanado en unos minutos y el gran chaparrón inundando como siempre el cruce entre el Rial de les Canalíes que va a parar a la Carretera Nacional, con un río de agua que baja desde la subida de Canet de Mar. Punto fronterizo donde se juntan los dos pueblos, con todas las aguas, “desde siempre”, comentan "siempre" los vecinos de “siempre".


Parece que no hay nada a hacer, el Ajuntament de Arenys de Mar hace poco puso una rejilla de desagüe más grande, pero el tubo de desagüe al que va al mar es el mismo, así que el problema sigue siendo el mismo. Parece que el pueblo necesita hacer honor a su nombre, y se necesitan aguas y arenas. Parece no tener en cuenta que es peligroso para los coches que circulan por la carretera y para los vecinos de ese punto fronterizo.


Hace unos días aparecieron de buena mañana unas máquinas -interrumpiendo de nuevo el paso de los vecinos- para asfaltar el arcén de la carretera, aumentando un canal lateral por donde baja el agua como un torrente, sin punto de salida. Los coches bajan a toda velocidad desde Canet de Mar y al llegar al cruce inundado han de frenar casi en seco levantando enormes cataratas, salpicando a los otros coches y motoristas que quedan sin visibilidad. Los automovilistas se van organizando solos pasando por el carril contrario, sin un municipal presente. A veces, cuando llegan los municipales para poner conos ya es un poco tarde.
Y no hay forma de que lo arreglen.


Estas fotografías están hechas desde el interior del Restaurante Montmar, de donde no podíamos salir por razones obbvias.

Eso sí, se siguen cortando árboles para seguir edificando viviendas que "ni se compran ni se venden", como canta la canción.

Mañana iré al ayuntamiento, a ver si al menos nos regalan barcas para poder entrar y salir de casa.

(Texto y fotos; Eva Huarte)

sábado, 22 de octubre de 2011

¿Quiénes son los terroristas?


(Harold Lloyd intentando detener las manecillas del reloj=T)

Hace días que empecé escribiendo cargada de buenas risas releyendo el libro de Fernando Trías de Bes “El vendedor de Tiempo”. Y todo encajaba; de nuevo el movimiento serpenteante por las redes virtuales convocando a salir a la calle el sábado 15 de octubre, como seguimiento o continuidad de las manifestaciones que empezaron el 15 de mayo. Todo reducido a siglas; 15-M y 15-O. Como en el libro El vendedor de Tiempo, su autor reduce nombres y expresiones a un dígito, una letra, al tiempo le llama T, al protagonista llamado Tipo Corriente le llama TC, a la mujer del protagonista le llama MTC, y así sucesivamente para abreviar porque no hay T.

Esta vez no salí a la calle donde se juntaron miles de personas, no pondré cifras para abreviar y porque cada cuál pone las que quiere, miles y miles. El motivo del encuentro era el mismo del 15-M; manifestar indignación ante tantas locuras, avaricias injusticias atrocidades y delitos que siguen cometiendo contra la sociedad los señores de la Gran Banca Española, que son los que mandan, y los gobiernos de turno sin izquierda ni derecha ni mucho menos centro; marionetas representando a la Banca que utilizan el miedo amenazando y sometiendo constantemente a la sociedad, ahogándonos con impuestos por encima del sueldo base medio de 600 euros, el más bajo de la Comunidad Europea.

Pero los motivos para manifestarse en la calle siguen aumentando desde el 15-M; han recortado presupuestos de Educación y Sanidad, base de toda sociedad civilizada (ya no hablamos de democracia), han prescindido de servicios sanitarios y así de su personal, han continuado sacando de sus casas a miles de personas y familias, han continuado cerrando empresas que no pueden pagar los impuestos e hipotecas que siguen exigiendo los Bancos y Cajas, embargando sueldos, viviendas… Los juzgados siguen llenándose de “sumarios” de embargos, la razón siempre la tiene el Banco o propiedad. Ya nadie puede tener casa, ni trabajo ni comida, ni siquiera puede ponerse enfermo, se cierran servicios sanitarios hasta en los pueblos, se reduce el personal de urgencias… Políticos monárquicos y banqueros no se pondrán enfermos, porque están bien alimentados. Así que el problema es del pueblo; prohibido ser pobre, hazte banquero político o delincuente, para el caso es lo mismo. Sal a la calle o te echaremos nosotros a patadas, y así seguimos robando tu T tu energía y así seguimos llenando diarios televisiones y medios oficiales manipulando tu energía tu T, tu vida... Y más, de cara a las elecciones… de nuevo.


Digo, cuando empezaba a escribir llena de risas e ironías recibo la llamada de mi hijo que dice que no podrá seguir ayudándome porque el procurador del falso juicio y falsa denuncia por falso desahucio le ha cobrado de momento 700 euros.
La falsa deuda sigue aumentando con el T, además de tener que pagar gastos de juicio y vicios varios, le embargarán parte del sueldo que aún no ha ganado porque aún no ha trabajado. Así siguen chupando el T de las personas, trabajar más y más para que los jueces abogados banqueros y vampiros varios puedan seguir chupando más y más tu energía tu vida y tu T.

Pero de pronto todo se ha olvidado; las manifestaciones, los recortes presupuestarios, los desahucios, la falta de Dinero, las manifestaciones de millones de personas en el mundo entero… De pronto anuncian el final de la actuación de la banda terrorista con las siglas ETA. Y de nuevo la sociedad casi entera vuelve a poner su mirada al Norte. Todos se felicitan por un vídeo que llevan años sacando de tres figuras con la cara cubierta por un trapo blanco y dos orificios para los ojos. El distintivo, la boina. Esas imágenes diciendo que es el final y que tantas veces hemos visto, aunque con el modelo del pañuelo más sofisticado a medida que pasan los años y el T.

Sin respuesta a la gran manifestación de miles de personas, sin respuesta a los problemas sociales humanos sanitarios educacionales cívicos... Sólo el golpe de efecto de que la banda terrorista ya no actuará más, que es el fin definitivo. Y así todos contentos volverán a acudir a las urnas pensando que los malos se han acabado y el gobierno, y todos los hasta ahora nuestros enemigos, han vuelto a convertirse en los buenos, que nos cuidan la salud y nos protegen y protegerán...
De nuevo los políticos banqueros y urnas se hacen imprescindibles...

Por esto se me ha ido el buen humor, por todo esto dejé de escribir en divertimento, por esto no volví a salir a la calle el 15-0. Ya conozco la mentalidad y estrategias de los poderosos y su necesidad de robarnos energías y T. Y conozco también la necesidad del pueblo de no perder su inocencia, a pesar de las experiencias en engaños y estrategias políticas.


Por esto me limito día a día a contemplar la salida del Sol sobre el mar, pensando qué puedo hacer para que los vampiros no chupen el sueldo aún no ganado a mi hijo, rompiéndose la espalda como estibador en el puerto de Barcelona noche y día, sin ayuda familiar, con un padre cargado de propiedades que la ley jamás ha obligado a proteger a su hijo (ya no hablo de mí, el rico y poderosos siempre tiene razón). Pienso qué puedo hacer para que la propietaria de la casa que alquilé y arreglé negándose a cobrarme echándome a la calle con miles de libros y obras de arte retire la falsa denuncia, deje de querer cobrar lo que se negó a cobrar para poder echarme. Qué puedo hacer para que los jueces consideren que el hecho de dejar a una persona en la calle sea suficiente castigo por una deuda económica, falsa o no.

¿Qué puedo hacer? Pienso en escribir cartas a todos los diarios explicando el caso y pidiendo ayuda para que no toquen el sueldo del trabajo de mi hijo. Pienso escribir a la propietaria para que retire esa falsa denuncia y se acabe esta guerra, que me cobre en libros u obras de arte, lo único que tengo. Pienso escribir y escribir sabiendo que nada conseguiré. El problema está ahí, es general, no sólo en mí. Me atrevo a pedir ayuda económica a amistades que sé que podrían ayudarme, sin tener respuesta. Me atrevo a presentarme en la casa de la antigua propietaria, sin tener respuesta. Y me atrevo a escribir estas líneas simplemente denunciando, sabiendo, que según jueces y leyes, mi hijo y yo somos los terroristas.

He propuesto mil veces una DESOBEDIENCIA CIVIL, no es suficiente salir a la calle, vampirizan nuestro tiempo y energías. Más útil sería ponernos TODOS de acuerdo y dar la espalda al sistema; negarnos a pagar impuestos, retirar el dinero de los Bancos, no votar, no obedecer sus amorales y criminales leyes… El único idioma que entienden los poderosos. Pero la mayoría social no se atreve, sigue con el miedo dentro de volver a la pobreza casi olvidada. Siguen necesitando confiar en los poderosos, en banqueros y sus títeres políticos. Olvidando el devastador mundo que estamos dejando a nuestros hijos, dejando en herencia los mismos problemas.
Y esto no es dignidad, respeto a nosotros mismos y a nuestros hijos. La única obligación que tenemos.



Siempre termino quedándome prácticamente sola con mis teorías o como me dicen, "utopías"... Siempre termino refugiándome en los libros y rezando al más allá pensando que algún ángel o buen espíritu me escuchará, queriendo mi aislamiento y soledad, incapaz de luchar más. Mientras día a día me siguen llegando noticias de personas queridas a las que les han quitado la empresa familiar o la vivienda… Eso sí, casi todos contentos con la noticia de ETA, olvidando quiénes son los verdaderos terroristas que nos chupan la vida.

Y ya no digo más, me han fastidiado el escrito que estaba haciendo, pero quiero terminar este con unas palabras magníficas de Fernando Trías de Bes en su libro "El vendedor de Tiempo":

“La economía debe integrar aspectos que vayan más allá de lo convencional. Erich Fromm lo planteó en su momento: "¿Por qué hemos de tener individuos enfermos para conseguir una economía sana?". La economía aguanta (de momento), pero muchos individuos, no. Y no olvidemos que la economía la sustentan, sobre todo, los individuos. ¿Qué está pasando? Se precisa, urgentemente, una utopía para reemplazar a las que se perdieron. Hay crisis de utopías, de eso estoy seguro.

Mi buen amigo Mario Alonso Puig, a quien debo este párrafo, explica a menudo un cuento en el que el Miedo es el único que consiguió llevar el cadáver del Amor hasta el Señor de las Tinieblas. Pero es solamente un relato, igual que lo es "El vendedor de Tiempo". La realidad es que el amor siempre vencerá al miedo, pues la supervivencia de la humanidd se debe al amor, por mucho dolor y odio que hayamos sido capaces de crear. No será diferente con el sistema actual que nos gobierna. Tiene muchos aspectos positivos, pero a menudo esclaviza en demasía y provoca dolor al individuo que se esmera en sostenerlo. El ranking de países por índice de riqueza ordenado de mayor a menor es casi clavado al de índice de depresiones en el mismo orden. Los ciudadanos de este mundo sentimos la imperiosa necesidad de liberarnos de los yugos que nos imponemos a nosotros mismos para aligerar la carga que nos impide contribuir a un mundo mejor."

Al final, el TC protagonista del libro que se inventa la venta de fraquistos con T, termina haciéndose millonario y llevado a la cárcel por el gobierno, ya que la sociedad vende sus casas hipotecadas con tal de tener T. Los Bancos deben 35 años de T a las personas...

(Quizá otro día con mejor humor y T vuelvo a hablar de este magnífico libro)


(Texto y fotos Eva Huarte)

domingo, 9 de octubre de 2011

LLuvia de estrellas sobre el mar*


Es gracioso; desde niña contemplaba el cielo y los sabios payeses y pescadores me enseñaban a leerlo, además de la abadesa del convento que era sabia de nacimiento imaginación y conocimiento, y consentía que estuviera horas acompañada del payés leyendo las constelaciones nocturnas, intentando entender los movimientos del universo.

Durante toda mi corta o larga vida no he dejado de maravillarme con el cielo y la mar, el Sol, la Luna y las Estrellas. (Lo escribo en mayúsculas por mi máxima adoración diurna y nocturna, por mi amor y benevolencia, como reverencia.)


En Formentera, Cap de Creus, Cadaqués, Canet, incluso en Suiza, Andalucía... En todas las tierras que he pisado he alzado mi mirada al cielo y al horizonte. Y siempre la misma belleza, el mismo maravilloso e inaudito espectáculo. Estrellas, constelaciones enormes, como Taurus, constelaciones pequeñas, racimos de estrellas. La Luna en cualquiera de sus fases, conociendo bien su recorrido y movimiento. Estrellas que chispean guiñan y sonríen, estrellas enormes y fijas, humildes y sublimes. Estrellas que parecen caer y desaparecer... El gran espectáculo y milagro de la vida. El baile nocturno del Universo entero.


Incluso cuando escribía diariamente en distintos diarios barceloneses, siempre procuraba, -en mi entradilla libre- hablar de la fase Lunar, del cielo nocturno sobre la ciudad. Pero en cuanto se inyectaron los ordenadores, los teléfonos móviles, etc., todo se intercomunicó, todos empezaron a hablar de la Luna y del Sol, de las estrellas, sus lluvias, las constelaciones.... virtualmente. Las televisiones, con sus señores o señoras del tiempo, nos "enseñaban" y "enseñan" también las fases Lunares o anunciaban fenómenos astronómicos "insólitos"... Muchas veces no he podido reprimirme de enviar una carta a tv3 para indicar que; cuando ha dicho (fulanito) Luna llena, debía decir que es Luna menguante. Por ejemplo. Guardo esas cartas. Sólo leen el Meteosat o el satélite artificial de turno. Y todos los medios oficiales y virtuales invitan a ver el espectáculo que siempre ha estado y está ahí, como si fuera un fenómeno especial e insólito. Es divertido.


Y seguimos con las tecnologías que nos señalan las lluvias de meteoritos como algo especial, y peor, terrorífico. Algunas páginas en internet señalan que es el principio de la catástrofe del próximo y cercano 2012, que augura cosas terribles. Otros (la mayoría de países latinoamericanos) hablan de lo espiritual, de la salvación o castigo de la humanidad, influídos todavía por la imposición católico-cristiana de los conquistadores españoles. Todos rezan sin perder la esperanza cristiana, mientras en casi todo el mundo votan a políticos y banqueros que destruyen sus vidas familias y casas. La humanidad no puede perder la esperanza.
Pero quizá, de no habernos separado tanto de la naturaleza, ahora seríamos un poco más sabios, o simplemente humanos, normales. Ahora todos quieren tener la exclusiva mundial de una terrible o magnífica lluvia de estrellas o meteoritos, como mensaje meláncolico catastrófico o salvador, o como simple castigo por lo malos que somos..


Anoche anunciaban la lluvia de meteoritos de las Dracónidas, en la constelación del Dragón, diciendo que es la mayor lluvia y... bla bla bla... Lo de cada año por televisión, móvil, grupos astronómicos... Y contemplé todo el cielo nocturno desde los cuatros puntos, en un punto reducido, luego en otro punto más amplio. Y descubrí algo que sentí y supe sólo para mí. Eso no lo dará el señor o señora del tiempo por televisión. Porque como decía Gil Scott-Heron; "La revolución no saldrá por televisión." Y fui a dormir feliz...


Al despertar he visto esa misma lluvia de estrellas sobre el mar, dormidas o cansadas quizá del baile de la noche pasada. He ido enseguida a la playa, riendo como una niña en la orilla jugando con otras niñas, y unas olas enormes que parecían querer devorarnos como dragones. Pero en realidad jugaban como nosotras para escuchar nuestras risas... Y todo eran estrellitas que despertaban de nuevo felices tras el baño en el mar. Ese ha sido el verdadero mensaje; La belleza de la vida, la alegría de estar viva y disfrutar del Universo entero. El mar siempre como espejo del cielo, y el Sol lanzando las estrellas al mar para que despierten y vuelvan a bailar. Es una fiesta universal.

Es una pena no ser poeta (o "poetesa", como me llamaban en Cadaqués y Formentera) en estos mecánicos tiempos, y recurro a un precioso poema del pintor poeta (y buen amigo ya fallecido) Albert Ràfols-Casamada, "SIGNES"*, que traduzco del catalán, y nos pinta las imágenes y belleza que intento dar:

*SIGNOS*

Hay un tiempo callado donde las hojas nacen
La ventana es un espejo donde te transformas en nube
Un espacio contenido en otro
El sonido del tren transforma el paisaje
Saltan las cerezas alrededor de la botella
El rostro expectante de las cosas
Contactos irisados
La compacta calidad de un cuerpo
El polvo de yeso del silencio
Los caminos son el juego del destino
Azar y viento sobre la llanura blanca
Raíces y ánforas
Chispazo estelar en el fondo de los ojos
Los límites inconcretos de la mañana."

(SIGNES; Angle de Llum; A. Ràfols Casamada)

(Texto y fotos; EvaHuarte)

miércoles, 5 de octubre de 2011

Paseo surrealista por Barcelona


Ayer desperté triste y malhumorada sin saber muy bien porqué. Quizá porque tenía que ir a la ciudad, recordé. Subí la persiana y se me abrieron los ojos como platos con una sonrisa maravillada ante aquél cielo azul infinito y el disco de oro solar envuelto en un arcoiris de naranjas, rosas, ámbar...
Subí a la terraza haciendo reverencias intentando captar aquella belleza con el sol que me deslumbraba mirándose en el mar como en un espejo azul y quieto como el cielo. Es el milagro de la vida, pensé, es el despertar universal. Y supe que ya no sería un mal día.


Quise ir en tren a Barcelona, no hubiera de nuevo bloqueo de tránsito por las manifestaciones contra el nuevo sistema político de recortar presupuestos en Sanidad y Educación, -base de toda civilización- o por cambiar la Constitución.
El sistema se hunde, la sociedad se hunde, pero se habla del cometa que ha chocado con el Sol provocando nuevas tormentas solares, motivo quizá de que nos faltara el aire, no se movía ni una hoja en los árboles. En el tren sin refrigeración, pero los humoristas de turno tocaban el acordeón y los platillos de algunos sufridos pasajeros que no pueden leer (mi caso), ni oír bien a través de su robot móvil ni hablar porque grita el vecino. Y todos concentrados van gritando la conversación; se cruzan los pitidos del tren, del acordeón, de las voces pasajeras y conversaciones inmediatas y cercanas para decir que ya llegan y hace mucho calor. Y cierro mi libro de Víctor Hugo pensando que no era el más adecuado para ese viaje.


Al llegar a Plaça Catalunya, -conocida internacionalmente por las acampadas del 15 de Mayo de 2011, como la Plaza del Sol de Madrid-, vi que las fuentes no tenían agua y habían vaciado los estanques, donde lucían al sol pequeñas huellas circulares oxidadas, y un pensionista explicaba a otro, -escuchado atentamente por turistas- que eso eran las huellas de las monedas que lanzan cuando hay agua, como hacen en Roma, para ver si se cumple el milagro de volver con Amor a esa fuente delante de El Corte Inglés de Barcelona. ¿Y quién se habrá quedado esas monedas de la fuente? "Los de la limpieza", supone el pensionista. "¡Yo no!" Y cuando dice "los de la limpieza" no puedo evitar recordar amargamente la "limpieza" de personas que hizo la policía autónoma el 27 de mayo con la excusa de "limpiar" la "suciedad" y sociedad de las acampadas en aquella plaza de fuentes sin aguas...


Sigo mi paseo surrealista y dadaísta por Barcelona mirando y mirándome en todos los escaparates que anuncian moda de otoño, aunque sigamos con trapos de verano. Todo queda reflejado en los escaparates; los edificios neoclásicos retocados con modernidades de plástico iluminados por luces de artificio y por ese espléndido Sol que había visto nacer horas antes sobre el mar. Los coches, la marabunta de personas que siempre van tarde, a todas o a ninguna parte, los músicos en la calle, los rostros angustiados por las prisas, las bicicletas, los teléfonos móviles, las cámaras... todo igual que en el vagón del tren.


Los escaparates de moda están pasados de moda, la moda también. Los modelos están en la calle y tampoco se hablan o tienen que gritar por el ruido de los coches. Para evitar esos ruidos casi todos escuchan música con pinganillos en los oídos o van hablando como si hablaran solos con el brazo doblado y adivinas que deben tener el teléfono móvil pegado al otro oído. Si quieres hablar o preguntar alguna dirección mejor entrar en una tienda que no tengan la música muy alta, y si se cruzan o encuentran amigos o conocidos tienen que tocarse el brazo para que los mires y reconozcas, entonces se quitan los pinganillos de los oídos y eres persona.


Al fin encontré un conocido Salvador, Dalí, petrificado como cualquiera y como yo en cualquier escaparate, pero fue un respiro entrar en el patio del Reial Cercle Artístic donde me saludó Dalí como un delfín.


Quise quedarme ahí con Dalí, pero me pidieron diez euros, añadiendo que sólo los niños pagaban siete. Aún pienso qué les hizo sospechar que yo no tenía siete años y no me pude colar. Pedí más información a la chica sudamericana que insistía en que la entrada es muy barata porque hay más de setecientas esculturas de Dalí... Y me acerco a Dalí y le pregunto sonriendo si tuvo tiempo de hacer esas setecientas esculturas... Y Dalí siguió petrificado con los ojos como platos. Y nos reímos.


Entonces viene lo serio, subida por detrás de la Catedral con horribles arquitecturas modernas mezcladas con las antiguas de piedra que fascinan a los turistas como si realmente fueran góticas, y son de apenas hace un siglo.
Hago una "instancia" en el departamento del ayuntamiento para que me anulen una multa de aparcamiento por la que me han retenido el pobre saldo en el Banco sin previo aviso. Sorprendentemente las chicas que me atienden son amables, les hablo del mar y del bonito día, sonríen, apenas hay gente, y salgo de nuevo al sol viendo a un grupo de mujeres, antiguas empleadas de La Caixa, sujetando una pancarta diciendo que después de 15 años de servicio las han despedido también sin previo aviso.


Llevan un año manifestándose delante del edificio principal de La Caixa, en otras ciudades y delante de la Generalitat. Les aconsejo irónicamente que vayan a La Caixa a pedir esa "ayuda social" que tanto han promocionado durante años. Dicen que algunas empleadas han ganado el juicio pero a otras no les aceptan la denuncia... Casi todas mujeres. "Vender lo que sea al cliente", dicen que les decían en la empresa CROSELLING que crearon J.A. Samaranch, Vilarasau y otros. "Y ahora patada. Tan buenas que éramos para captar clientes..."
Me fijé que en su pancarta habían pintado el símbolo de La Caixa (la estrella de Miró representando a un hombre poniendo una moneda, en "la caixa") invertido. La estrella al revés. Como su ex presidente J.A. Samaranch pintó los aros olímpicos al revés cuando le pidieron que los pintara para fomentar las Olimpiadas en Barcelona. (Tengo la foto que hice entonces, en papel, otro día la pondré)


Llegué a casa cansada de la ruta surrealista que es lo más normal que encuentro siempre en la ciudad. Pensando en el poder de La Caixa, que ha convertido Barcelona en una caja carcelaria para las personas. Y pienso en Bretón rebautizando por venganza a Salvador Dalí invirtiendo su nombre en Avida Dollars, sólo porque Dalí dijo "El surrealismo soy yo." Y releo su preciosa teoría sobre su "avida dollars"; transcribo tan sólo un párrafo:

"¡Oro y salud! Me abstuve completamente de beber y me cuidé hasta el paroxismo. Al mismo tiempo acicalaba y pulía a Gala para hacerla brillar, procurando que fuera todo lo feliz que estaba en mi mano, cuidándola aún mejor que a mí mismo, pues, sin ella, todo se hubiera malogrado. El dinero serviría para lograr todo lo que deseábamos en cuanto a belleza y bondad. En ello radica todo mi "avida dollars". La prueba está a punto de realizarse hoy..." (Salvador Dalí; Diario de un genio)


Y sonrío a Dalí como al Sol. Quiero un Salvador*

(Texto y fotos Eva Huarte: Si usáis alguna foto respetad la autoría, que no cobro y soy pobre. Sea por el Arte y la Huarte. Gracias)

domingo, 2 de octubre de 2011

El silencio de las sirenas


Siguen los días otoñales de azules y jades, diamantes y esmeraldas, del sonido de los árboles que van desnudándose, y el silencio de las playas con el sonido del viento sobre las olas vistiéndose de diamantes. Y pienso si es ese el canto de las sirenas, y pienso si es ese también su silencio, mientras voy siguiendo mi sombra cada vez más alargada, mientras Sol y Luna comparten su belleza las mismas horas. Son las horas del equi-nocio, que equivale al equi-librio de las horas diurnas y nocturnas de otoño.


Consulto tantos libros, tanta literatura escrita sobre el canto de las sirenas, esas criaturas míticas del imaginario masculino, que casi enloquezco y no sé dónde terminar. Comparto en mi página de Facebook fotografías de olas y sombras bajo el título "El silencio de las sirenas", y Xavier Perarnau, -una de mis amistades con magníficas aportaciones- comparte opiniones y tantas bellas narraciones a propósito de las sirenas, a propósito de Lampedusa y su "Lighea", que empiezo a devorar sus lecturas recomendadas y todas las que tengo en mi biblioteca, y en casi todas encuentro las mismas referencias. "Las sirenas, ondinas, hadas, no tienen alma".


En casi todas las narraciones de grandes autores se interpreta a la sirena como criatura sin alma, algo que veo también típico del catolicismo hasta el medievo, "la mujer sin alma", decían, la que necesita del hombre para estar viva, y el hombre que le da el alma muere ante la belleza y/o "maldad" de la sirena... Criatura benéfica y maléfica, generosa e ingrata, como ONDINA.

En la narración de Lampedusa, LIGHEA, se habla de la biblioteca donde está también el libro ONDINA, de Friederich de la Motte Fouque, y tomo y releo el libro que tengo con magníficas ilustraciones de Arthur Rackham, y las mismas referencias:

"La mujer-hada, la mujer-ondina desaparece y es causa de la muerte del caballero. Todos recordamos las leyendas de los lagos, ríos y fuentes encantadas, donde terminan ahogados los seguidores de estas náyades maléficas, a pesar suyo." (Dice Carmen Bravo-Villasante en su prólogo)

"E.T.A. Hoffmann, amigo de Fouqué y entuiasta de estos mitos extraños y maravillosos, se inspira en Ondina para escribir una ópera del mismo nombre en 1816, que pone en escena con escenarios del propio Fouqué. Posteriormente A. Lortzing, en 1845, escribe otra ópera sobre Ondina, y en 1950 J. Anouilh escribe de nuevo sobre Ondina. Andersen se inspiró en Ondina para su cuento "La sirenita".


Y aconsejo esta lectura de Maria José Peña (UAB)que me envía Xavier Perarnau:

"A pesar de formar parte del imaginario popular, o precisamente por ello, parece
que las sirenas apenas despiertan el interés intelectual de los estudiosos de la tradición clásica. Sin embargo, hay en ellas un ambiguo atractivo que merece atención y reflexión; son seres negativos y positivos, benéficos y maléficos, símbolos de seducción, la seducción de un espejismo; las sirenas son engañosas, porque prometen lo imposible y acaban llevando a la muerte. Los relatos sobre sirenas son abundantes; los comentarios sobre ellos, escasos; los que aquí presento, a excepción de la Sirenita, de Hans Christian Andersen, resultan casi desconocidos en el contexto de los estudios clásicos."
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A partir de un relato corto de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, que narra la relación amorosa de un profesor de griego con una sirena, se estudia, a través de los textos, la transformación iconográfica y simbólica de las sirenas desde Homero hasta los escritores de los siglos XIX y XX."

Maria Jose Peña UAB Departament de Ciències de l'Antiguitat i de l'Edat Mitjana:

http://ddd.uab.cat/pub/faventia/02107570v29n1/02107570v29n1p119.pdf


Y fue casual que al enlazar en Facebook mis fotografías de olas y sombras pusiera el título "El silencio de las sirenas", pensando en la contra de su mítico canto. Y leyendo y releyendo descubro el escrito de Franz Kafka bajo el mismo título, y con él me quedo:

"El canto de las sirenas lo penetraban todo, y la pasión de los seducidos hubiera roto trabas más fuertes que cadenas y mástiles. Ulises, aunque acaso enterado, no pensó en eso. Confió plenamente en su puñado de cera, en su manojo de cadenas, y con inocente alegría, contentísimo con sus pequeñas astucias, navegó al encuentro de las sirenas.
Pero sucede que las sirenas disponen de un arma más terrible aún que su canto. Es su silencio. Acaso era imaginable -aunque, por cierto, eso tampoco había ocurrido- que alguien se salvara de su canto; pero sin duda alguna nadie podía salvarse de su silencio."

El silencio de las sirenas.


(Texto fotos y vídeo, Eva Huarte. Se ruega respetar autoría)