sábado, 17 de noviembre de 2012

Abril*Libros y glicinas*

Hace dos años sufrí la gran injusticia de un desahucio por alquiler, y ya que en éstos días de campaña electoral el tema de los desahucios ha saltado a primeras planas, como tema  principal, decido volver a publicar lo que escribí, cuando sólo una minoría luchábamos intentado avisar de la gravedad de lo que estaba ocurriendo con el principal derecho de vida; la vivienda.



"Un Abril Encantado". Una de mis novelas y autoras preferidas.
Ahora hace justo un año, en abril del pasado 2010, me hicieron desmontar mi biblioteca mi vida y mi casa de la forma más salvaje como en plena barbarie Durante todo el mes de abril estuve luchando contra las falsas "pruebas" de la avara propietaria, sin saber si en pocos días me "lanzaban" de mi casa y mi jardín, a pesar de pagar el alquiler, a pesar de haber invertido durante meses mis ilusiones mi esfuerzo físico mi tiempo y mi dinero para hacer un lugar bonito acogedor y casi paradisíaco.



(Sobre la punta del ciprés de la derecha se ve un gran abejorro revoloteando sobre las glicinas)
El mismo Día del Libro, el pasado 23 de abril, tuve que ir quitando mis libros de las estanterías metiéndolos con cuidado en casi un centenar de cajas de cartón. Me quitaron no sólo la casa mi esfuerzo mi tiempo y mi ilusión, me quitaron mi "Abril mágico".


Hacía sólo 10 meses que había alquilado la casa, era una pocilga donde anteriormente habían vivido okupas, otros que no pagaron y destrozaron la casa, otros que pagaban pero siguieron destrozándola... y al fín la propietaria "amiga" me la alquiló con unos meses de carencia por los grandes gastos que representaba pintar, quitar el parket viejo y carcomido poniéndolo nuevo, sacar camiones de porquería que habían dejado, limpiar el terreno, colocar tejas, arreglar desagües, limpiar la chimenea que jamás se había limpiado e incluso la fosa aséptica que no se había limpiado durante años. Así lo dijeron los expertos. Dediqué todo el verano y otoño a la casa, y cuando quise presentar un par de facturas a la propietaria de gastos que ya no me correspondían empezó a poner excusas y decidió echarme, negándose a cobrar el alquiler, invitándome a que dejara la casa si tanto trabajo representaba, ya que tenía otras personas interesadas en alquilarla tal como estaba con mi esfuerzo...


(Mi estudio de trabajo, tal como conseguí adecuarlo en mi antigua casa desahuciada)

Lo curioso es que cuando la alquilé, era abril también, de 2009, y estaba tan contenta hablando de la magia de abril, que regalé a mi "amiga" (así se hacía llamar) la propietaria, el libro "Un Abril Encantado", de mi adorada Elizabeth von Arnim. Lástima, poco imaginaba su falta de sensibilidad que tanto intentaba aparentar, poco imaginaba que aquella alegría terminaría en el próximo abril, poco imaginaba que el mismo Día del Libro, el 23 de abril, me haría sacar mis libros interrumpiendo mis planes y vida, poco imaginaba que todavía hoy, en este mágico abril de 2011, mis libros seguirían durmiendo en una garaje en cajas de cartón. Casi como yo.


(Aquí están ahora mis libros)

Y poco imaginaba que aún hoy también, la propietaria seguiría persiguiéndome a través de abogados y juzgados queriendo cobrar lo que no quiso cobrar en su día, que pagué en el juzgado, y la juez, al cabo de unos meses, me devolvió el dinero, ya que "lo que querían era echarle", me dijeron... con todo el descaro. Casi cada día, durante todo este año, he estado yendo al garaje donde siguen durmiendo mis libros en cajas de cartón. Y sigo también paseando por el jardín de mi amiga que me prestó el garaje para salvar al menos mis pinturas y libros. Sigo teniendo momentos de paz de lectura o escritura en su jardín, sigo así contemplando el cielo la vida y el paso de las estaciones con todo el milagroso movimiento de la naturaleza; plantas, árboles, flores, pájaros... incluso el canto de ranas.



Hace pocos días se han abierto al fín mis esperadas y adoradas glicinas, he vuelto a sonreír a su belleza sus colores y ese dulce aroma de miel que atrae a las gordas abejas revoloteando alrededor con su ruido de motor. He vuelto a sonreír al mes de abril, nada ni nadie me hará perder mi abril, nada ni nadie me volverá a robar el mes de abril, como canta la canción de Joaquín Sabina.


Sólo por placer, quiero compartir estas fotografías de hoy, haciendo honor a la belleza de la vida a los libros al mes de abril y a sus encantadoras glicinas. Siempre sonriendo y agradeciendo a Elizabeth von Arnim que no me ha dejado caer en el infierno abrazándome fuertemente a su libro, esperando siempre este momento y este mes mágico, este abril mágico, esta parte mágica de la vida. Sólo un libro, sólo una persona, sólo una flor, puede hacer realmente un milagro. La vida es un milagro.

 (Quien tenga ganas de leer y quiera saber más detalles, enlazo lo que escribí el 15-M (clic aquí)  cuando salimos a la calle conscientes ya de lo que estaba sucediendo)

(Texto y fotos, Eva Huarte. Se ruega respetar autoría)

6 comentarios:

  1. Recuerdo ese Abril, la tristeza de dejar el precioso limonero, aquel jardín lleno de esfuerzos y la sensación de impotencia, sin poder creerte, que había que embalar todos aquellos libros a los que te negabas mentalmente a tener que meter en cajas de cartón y vaciar todas las librerías. Hasta el último día te aferraste a ellos y nos conocimos así, embalando libros. Me regalaste unos limones y me explicaste historias de Abril de ese libro que tanto representa para ti y me regalaste unas preciosas glicinias, que deje secar y aun conservo en un libro.
    También levantarte y renacer, no perder la alegría de vivir para poder seguir escribiendo sobre tantas cosas vividas, tantas cosas que nos hacen seguir leyéndote y viendo esas preciosas fotos de atardeceres y Lunas. De toda la sabiduría de tantos libros leídos y de tantas cosas que todavía nos tienes que contar...no pierdas eso, se tu misma y sigue haciéndonos disfrutar de tus atardeceres y la vida también te recompensará....

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  2. Ya sabes la frase que siempre repito de Azorín; "La emoción no hace buena literatura". Así que no me dejaré llevar, intentando, como siempre, poner una pincelada irónica o divertida... Pero mira, Carme, de todo,todo,lo que queda son esas glicinas que no sabía que aún guardas en un libro. Esos recuerdos tuyos que me han hecho despertar la memoria, y las amistades, especialmente, lo sabes, tu bonita y fiel amistad.
    Gràcies Carme, una abraçada molt forta, i un somriure :))

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  3. Magnífico relato, Eva. Demuestra el dolor y la injusticia que sufriste. Ya sé que nada te devolverá tu "espacio robado" pero piensa que ese final amargo ha sido el principio de una vida llena de mar. Gracias por regalarnos este trozo íntimo de tus sentimientos. Un abrazo

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    1. Ayer no entendía bien lo de "una vida llena de mar", porque siempre estoy junto al mar... Pero sí, suerte del mar... Gracias, Detrásdelaestantería. Abrazo*

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  4. Buenos días Eva. ¿Qué decir después de tus palabras, tu vivencia? Es el drama de Caín y Abel trasladado a nuestros días, y demostración de la construcción de una sociedad que no aprende, que no avanza.

    Como bien nos recuerdas en todo momento, la Naturaleza no nos defrauda, y ahí estarán las glicinas, ahí o en otro lugar.

    Un abrazo.

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    1. Y esta absurda guerra basada en las necesidades básicas del ser humano, debe terminar ya... Por mucha tecnología que haya, los valores y emociones humanas han quedado en las cuevas... Hay que recuperarlos para que la vida del ser humano vuelva a tener sentido*
      Un abrazo Pedro* Y feliz domingo*

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