miércoles, 27 de abril de 2011

Renacer y atardecer entre nenúfares


Abril sigue siendo una fiesta de flor en flor como las abejas. Así como el Día del Libro coincidió con el sábado santo mi cumpleaños coincidió con el lunes de Pascua. En Catalunya se celebra "El día de la mona", emulando el renacimiento, la fuerza explosiva de la naturaleza floreciendo de nuevo; se hacen tartas de bizcocho con huevos duros y se adornan con pollitos y plumas, se hacen huevos de chocolate, y hoy día se utlizan mil formas y figuras populares como un concurso de originalidad y artesanía, todo regado con la alegría del renacer, la naturaleza de la vida.


Y tuve la alegría de estar con mi hijo y su novia amiga, la amistad ante todo, como base del verdadero amor. Me sentía feliz viéndolos enamorados y felices como la primavera misma, los tres contemplando la bonita figura de La Misericordia en su antigua ermita, que ahora es la Catedral del Maresme. Me sentía feliz comiendo en uno de mis lugares favoritos por romanticismo, con arquitectura modernista de Puig i Cadafalch, uno de mis arquitectos modernistas catalanes preferidos, que con tanta sutileza y alegría imitaban o interpretaban en sus obras la belleza de la naturaleza en primavera. Es una de las cosas que adoro de Catalunya, su arquitectura modernista, quizá porque nací en una preciosa casa modernista de azulejos como el cielo y vidrieras de colores por donde entraban irisados los rayos del sol, meciéndose en un patio rodeado de plantas y flores un atardecer de finales de abril, entre Sant Jordi y la Moreneta o Mare de Déu de Montserrat que hoy se celebra, la Virgen Negra catalana, entre el nacimiento y muerte de Shakespeare y Cervantes... y entre personas que sonríen y se besan entre libros y rosas, ¿qué más puedo pedir?


Este lunes de pascua de mona y mi aniversario de llegada a este locuelo mundo he tenido muestras de cariño alegría y amistad por todas partes, como dirían en los antiguos reportajes en revistas de sociedad; mi amiga suiza de buena mañana me llamó por teléfono, fue una sorpresa, y más amigas; mi página de Facebook se inundó de músicas flores y alegrías de parte de tantas amistades reales y virtuales que me llenaron de sorpresa y alegría. Mi hijo y su novia vinieron de Barcelona para comer brindando con buen Rioja, de donde heredamos la sangre. Siempre decimos que tenemos vino por sangre, nos divierte decirlo y pensarlo, y cuando me siento como una niña con castañuelas o literata embriagada de alegría siempre digo mi frase preferida; "A veces nos pensamos que es el vino y no es el vino, es la sangre."


Me faltaba el pastelito que por obra y gracia apareció más tarde en la puerta de casa en las mágicas manos de una vecina amiga con un "feliz cumpleaños", más sorpresa y alegría, y otra amiga... Pero no quise terminar el día sin mi habitual paseo por el bosque al atardecer hasta el jardín de otra buena amiga, para saludar el nuevo despertar de los nenúfares suaves y sutiles como la primera piel de un ángel, risueños como un recién nacido, rosas como los labios de una pequeña hada recién nacida con sus pistilos blancos y amarillos como varitas mágicas.


¿Cómo no íba a ser feliz? ¿Cómo íba a pensar en los problemas del mundo y en los míos si la naturaleza da gritos de alegría a cada instante por todas partes? Las glicinas azules blancas y lilas, nenúfares risueños, margaritas, rosas, lirios, acacias blancas, el canto de las golondrinas... Y más libros, más amigos, más amigas, más sonrisas... ¿cómo no voy a estar feliz y agradadecida a la vida? Y a mi madre que me trajo a este bello planeta, que como yo, aunque se haga viejo, seguirá siendo niña como un nenúfar. Y así seguiremos pintando la vida. Esta es nuestra cuna.
Agradecida.

(Texto y fotos; Eva Huarte. Se ruega respetar la autoría)

domingo, 24 de abril de 2011

Dos Lunas dos fiestas dos libros dos amapolas


Muchas personas se preguntan porqué este año la semana santa cristiana ha caído tan tarde, casi la última semana de abril. Pocas personas saben que es una de las fiestas agrícolas estacionales basadas en el calendario celta Lunar, que la imposición del cristianismo no pudo evitar por la fuerza popular de seguir honrando el despertar de la naturaleza y sus fiestas con sus diosas agrícolas. Y esta bonita fiesta primaveral del renacimiento de vida el cristianismo lo atribuyó a un hombre, como casi siempre, con el vía crucis del oscurantismo y latigazos hasta su muerte y resurrección. Otra forma de representar la muerte del duro invierno y renacimiento de vida con la primavera, y como casi siempre también, de forma bastante antiestética.


Este año la primera Luna llena era justo un día antes de la llegada de la primavera, el 19 de marzo, así que ha pasado a considerarse primera Luna llena de primavera esta del pasado lunes 18 de abril, y así han empezado las ceremonias de semana santa.
Semana santa con procesiones remojadas de fuertes lluvias especialmente en los lugares donde más se celebran estas fiestas cristianas con sus vía crucis.


Y aquí en Catalunya, la esperada y celebrada festividad de Sant Jordi la rosa y el libro ha tomado ascendente sobre la semana santa. Ayer sábado 23 de abril, a pesar del temor de libreros escritores y editoriales por coincidir esta fiesta en sábado santo, las calles de Barcelona volvieron a llenarse de paradas de libros con la marabunta de personas serpenteando las ramblas de la ciudad arriba y abajo. Abril siempre es una fiesta, y este año, doble.


Ayer pude celebrarla doblemente también, por lo que no pude celebrarla el pasado año, que justo el día del libro y de Sant Jordi, mis amistades me estaban ayudando a sacar mis libros de sus estanterías colocándolas urgentemente en cajas de cartón para guardarlos en un garaje donde aún duermen. Y sigo viviendo con esta sensación de barbarie en pleno siglo XXI, pensando cómo se intenta dar a los libros máxima importancia educacional y cultural en nuestra sociedad, mientras hacen sacar a la calle miles de libros valiosos en todos sentidos, a una persona amante de los libros y el único tesoro que tiene y puede dejar de herencia a su hijo. Eso pensaba el año pasado mientras sacaba los libros de mi antigua casa, y esa tristeza sigo sientiendo este año a pesar de esforzarme por celebrar doblemente la fiesta.


Y el recién estrenado presidente de la Generalitat de Catalunya Artur Mas, celebró ayer, como es costumbre también, la popular fiesta de Sant Jordi en el Palau de la Generalitat, en presencia y compañía de obispos y cardenales, "buena mezcla" pensé, al tiempo que me horroriza la noticia de su decisión de recortar, no sólo presupuestos en Sanidad, sino millones de euros a las principales universidades catalanas. Parece que sólo importan los estudios de mercado, economía y empresa, "quien quiera estudiar filosofía que se la pague." Sabias palabras las de este presidente, que con sus estudios de economía y empresa soluciona la crisis retirando camas de los hospitales, entre otros disparates. Y digo yo que para tomar esa decisión como solución a la grave situación actual no hace falta estudiar nada.

Así es como se celebra sanidad y cultura como la base de toda sociedad civilizada. Como siempre, doble hipocresía, que sigue siendo la base de la misma doble moral. La sociedad catalana está que trina, parece que sigamos ante el sistema político de provocar y humillar para que la sociedad reaccione y vaya a votar a las urnas como si eso hiciera cambiar el sistema solucionando los verdaderos problemas.


Pero ayer dejé problemas y ofensas a un lado, quise celebrar otro bello día de abril que tanto me fascina por su explosión de belleza aromas flores pájaros y ese juego celestial de azules y nubes en cambio constante, disfrutando en un mismo día el sol, la lluvia, el viento y el arco iris tras la lluvia. Ese es uno de los encantos del mes de abril; en un mismo día puedes disfrutar todos los fenómenos naturales, la lucha natural por dejar atrás el mal tiempo y el resurgir de la belleza y alegría.


De camino hacia la autopista para ir a la ciudad paré un momento para fotografíar dos bellas amapolas a un lado de la acera, contemplando pequeños campos verdes salpicados de ese rojo intenso de las efímeras y bellas amapolas, como un canto al resurgir y la esperanza de vida y las cosas más bellas. Ya en la ciudad fuí directa a la Galeria Valid con el tiempo justo antes de que cerraran, donde Paco Elvira me firmó al fin su libro "Un día de mayo", y compré otro con la dedicatoria de Paco para la novia de mi hijo, que curiosamente, celebra su cumpleaños pasado mañana martes, y mañana lunes celebraremos el mío. Así que de nuevo doble fiesta también en abril con un día de diferencia, como esta Luna llena.


Y como sucedió el pasado año, llegué tarde a una de las paradas donde Isabel Nuñez firmaba sus libros, y era pronto para conseguir la firma de Javier Pérez Andújar en su libro "Todo lo que se llevó el diablo". Así que me quedé a mitad de las Ramblas en dos pequeñas paradas de libros antiguos a precio casi regalado. Siempre me siento como una heroína importante y feliz cuando consigo alguna edición especial a precio maravilloso, incluso algunos libros que en la actualidad valen 30 euros lo encuentras de segunda mano por tres euros, y me parece un milagro y un regalo.


Me alejé de la ciudad y sus ruidos poluciones y marabunta al tiempo que se acercaban las nubes, corriendo directa a la playa donde ya han abierto los chiringuitos y empiezan las primeras voces de criaturas corriendo por la playa anunciando el principio de la fiesta estival. Las nubes eran amenazantes y a punto de lluvia volví a dar un paseo por el bosque antes de llegar emocionada a casa para limpiar los libros viejos a precio de regalo, y acariciar libros viejos y nuevos como lo que siguen siendo para mi vida y mi corazón; un gran cofre de oro lleno de piedras preciosas. Lo más sublime, al precio más humilde.


Y a pesar de cierta tristeza por tantos viejos libros amigos ausentes, hoy me siento casi feliz, libre y agradecida a la vida, y a tantos buenos y nuevos amigos presentes. y agradecida a mi madre que me trajo a este loco pero maravilloso mundo. La vida siempre se regenera.

(Texto y fotos, Eva Huarte. Se ruega respetar autoría)

miércoles, 6 de abril de 2011

"Retorno al país de las almas"

(Texto y fotos, Eva Huarte)

Y más libros. Ha desaparecido la niebla de esta mañana casi por arte de magia y he decidido volver a comer junto al mar, donde me cuidan me dan buen vino y el diario que los miércoles regalan noticias culturales que alimentan el alma.

Hoy he disfrutado; ya en la portada cultura7s de La Vanguardia una preciosa pintura que igual me ha parecido que podría ser mi admirada Santa Teresa de Jesús como mi admirada Hildegard von Bingen, y junto a ella, una familiar y preciosa fotografía de "komián Kanga el día de su entronización", obra de Jordi Esteva y de su documental "Retorno al país de las almas", que el próximo 29 de abril el autor y su equipo presentarán en el cine Maldà de Barcelona. Hace poco más de diez años publicó el libro "Viaje al país de las almas", y ahora nos sorprende con este esperado documental "Retorno al país de las almas".


Jordi Esteva es autor también del libro "Los árabes del mar", a través de esta magnífica lectura lo conocí hace casi diez años, cuando andaba concentrada y maravillada descubriendo la cultura e historia del mundo árabe a través de un amigo profesor de filosofía y director artístico en Tetuán, traductor de Juan Goytisolo también y a quien le dí a conocer el libro "Los árabes del mar" de Jordi Esteva, quedando tan maravillado como yo, y agradecido al ver que no estaban tan solos e incomprendidos, que había un hombre, Jordi Esteva, que amaba la cultura y el mundo árabe y lo comprendía, intuyendo todas las odiseas que debió vivir Esteva para poder llegar a escribir un libro con tanta riqueza vivencial histórica y cultural.
Me fascina el mundo y cultura árabe y me fascina esta frase de Jordi Esteva publicada en el diario de hoy; "Cuando los hombres desoyen la llamada de la Tierra y sus espíritus, se vuelven locos; por eso hay tanta gente desquiciada por las calles".
En las calles y en los despachos, diría... Eso hemos olvidado, escuchar el ritmo de la tierra y sus sabios espíritus.
Por este motivo no me pienso perder este documental;"Retorno al país de las almas".


En la siguiente página del cultura/s he encontrado una magnífica crítica de Eva Muñoz sobre el libro de la traductora y escritora Isabel Nuñez, de acuerdo con la fotógrafa Lydia Oliva, con el bonito y sugestivo título "Sinrazones del olvido", donde recogen diez retratos de cinco escritoras y cinco fotógrafas de los siglos XIX y XX, y que de forma original, comenta la autora Isabel Nuñez, presentará pasada la celebración de Sant Jordi y Día del Libro, que se celebra por todo lo alto cada 23 de abril en Catalunya y Barcelona especialmente, que además, este año, coincide en domingo, lo que no parece buen augurio para libreros ni editores.

Una reflexión me ha llamado la atención de Eva Muñoz respecto a las malas críticas que se han hecho casi siempre sobre la magnífica escritora Dorothy Parker, (una de las escritoras que recoge el libro de Isabel Nuñez) por su "fracaso personal", y Eva Muñoz en su artículo pregunta; "¿Desde cuándo se juzga así a los artistas masculinos? ¿Cuándo el éxito o la calidad de cualquiera de ellos resultan inmediatamente matizados por haberse divorciado, no haber sido buenos padres o no tener pareja?" Me parece una reflexión magnífica. Y añade; "Mal que nos pese incluso a quienes preferiríamos que a las mujeres se nos aborde no en libros específicos por nuestro género sino, en todo caso, artístico, hay ciertos esquemas mentales que permanecen muy sólidamente arraigados."


Y cuando leo estos comentarios y pensamientos pienso que la humanidad sigue su evolución natural, que no todo está perdido, y que un nuevo pensamiento y nueva moral y riqueza cultural pueden salir de este momento caótico donde nadie parece entender nada ni ve salida a nada. Y la salida es tan sencilla como la continuidad de las cosas de la forma más natural, escuchando nuestras conciencias y la conciencia del planeta, las "almas", porque como dice Saurat; "El ser humano es básicamente espiritual".

Así me parece también que se abre una vía distinta y "paralela" de la oficial para celebrar el Día del Libro en Barcelona. Y apuesto por esta vía distinta, por todo lo que vendrá pasada la fiesta oficial, que me hace pensar inevitablemente en aquél movimiento tan abierto y explosivo al que se le dio el nombre de "contracultura" en los años 70, mucho más rico cultural y humanamente, y que quedó literalmente apartado por la imposición de la tecnología y una superficial y nefasta "cultura de nuevos ricos".

Será por el romanticismo del mes de abril, pero quiero pensar que algo bueno vuelve a resurgir.

(Texto y fotos; Eva Huarte. Se ruega respetar autoría)

martes, 5 de abril de 2011

"Un día de mayo", en abril

(Texto y fotos; Eva Huarte)

Ayer al atardecer una marabunta de personas se encontraban desde la acera de la calle hasta el final de la Galería Valid en Barcelona, como un preludio de la celebración del "Día del libro" el próximo 23 de abril.

El motivo era la presentación del primer libro "Un día de mayo", del fotógrafo profesional Paco Elvira; bien acompañado por una magnífica exposición de 11 fotografías en color y otras 11 en blanco y negro de los años 70-80, algunas de ellas iconos irrepetibles que vale la pena contemplar y conservar como legado histórico y cultural, como la que presidía la mesa junto al principio de la cola, una procesión en El Palmar de Troya.

Hacía tiempo que no encontraba una presentación exposición tan concurrida de personas atraídas en la fotografía y la literatura, dos buenos motivos para acudir a la Galería Valid paseando entre las fotografías de Paco Elvira que hablan por sí solas, trasladándonos con toda sutileza de un lugar a otro por distintos puntos del planeta, de la misma forma y sutileza que nos traslada en su libro.

La larga cola serpenteante empezaba en la mesa puesta en un rincón de la galería Valid donde Paco Elvira firmaba libros sin parar, uno tras otro, intercambiando algunas palabras con cada persona.

Sólo durante cinco minutos dejó de firmar abandonando la mesa para subir a una escalera y agradecer la presencia de tanta concurrencia de amigos conocidos o desconocidos, y darnos un aperitivo de la novela "mezcla de realidad y el artificio" de sus propias vivencias como persona y fotógrafo profesional.

Hubo un exquisito catering por parte de Diet-In, acompañado de buenos vinos de Navarra y Delta del Ebro, intentando hacer más agradable la espera de la firma...

y contemplando algunas de las magnificas obras acompañando a la larga cola...

En vista de las horas de espera para conseguir la firma estrella, me conformé con la aproximación a la mesa donde firmaba su libro Paco Elvira, con el susto de algunas personas que pensban que abría una doble cola.

Otra magnífica fotógrafa profesional, Nati Martínez, que se hizo cargo del vídeo de presentación del libro.


Feliz con mi libro y el fotógrafo Martín Gallego a la puerta de la Galería Vàlid

Mi pequeña princesa ha empezado a leer el libro conmigo llena de curiosidad por la intriga que muestra desde el principio: "La ola golpeó a los dos hombres y los empujó al casco del pesquero." Sólo en las dos primeras páginas, Paco Elvira ya nos ha trasladado con toda suavidad de Irlanda a Suiza y a Catalunya, con una sutileza y una descripción del paisaje tan nítida sencilla y atractiva como sus fotografías. Transcribo un párrafo:

"Hacía rato que el sol había abandonado su refugio matutino tras el horizonte. El viento, que acompañó a Marc desde Tortosa hasta más allá de Tarragona, había amainado por completo y dejado el cielo de un azul intenso en el que no se divisaba ni una sola nube. Al pie de los acantilados tallados a cincel sobre los que serpenteaba la carretera, el Mediterráneo parecía una balsa de aceite teñida de azules irisados. "Necesitaremos un control mucho más riguroso sobre la inmigración. Una política para sellar nuestras fronteras que de lo contrario se convertirán en un coladero. El aumento de inmigrantes sin papeles dejará sin puestos de trabajo a nuestros conciudadanos. La mayoría del presupuesto en ayudas sociales acabarán llevándoselo ellos. La delincuencia, la droga y la prostitución alcanzarán niveles nunca vistos. Sólo hay que fijarse en lo que está pasando en países como Francia o Alemania" rugía a través de la radio del coche Valentí Blancafort.

Altés había seguido con atención la meteórica ascensión de Valentí Blancfort en el campo de la política."

Y sigue...

Me atrae este libro porque quiero saber lo que sabe y ha vivido Paco Elvira, fotógrafo profesional desde el periodismo más duro de los 70-80, porque lo toca casi todo y transcurre por distintos países entre tráfico de armas una fotografía del mayo del 68 y una Barcelona ilusionada con los preparativos olímpicos del 92...

Esta es la dedicatoria principal del libro: "Para Andrea, que nació en el año olímpico de 1992 en que transcurre Un día de mayo."

Voy a terminar de leerlo.



(Texto y fotos; Eva Huarte. Se ruega respetar autoría)

viernes, 1 de abril de 2011

*Enchanted April*El Japón y su duende*

"The Enchanted April", de Elizabeth von Arnim. Un Abril encantado. Glicinas de Abril, con mayúsculas, porque se lo merece, porque me gusta, porque adoro el mes de Abril y sus glicinas, y a Elizabeth von Arnim, y porque según el calendario celta es el primer día del año y me parece magnífico, el día de los inocentes aún hoy en costumbres anglosajonas. Tras el cambio del calendario Lunar al calendario Solar surgió la locura ancestral, por eso se le llama también "el día de los locos", donde casi todo está permitido, nadie entiende nada, pero hay que aceptar, reír y bailar ante la ignorancia, la incompetencia, la impotencia, lo absurdo y real. ¿Cuál es el calendario real y cuál el artificial? ¿Cuál la locura masculina y cuál la femenina? ¿Quién tiene más poder? A partir de esta rivalidad absurda, empezó la locura, ridícula, como casi todas las locuras, la rivalidad incompetente. La belleza, la vida, la verdad, la realidad, no tienen rival. Sólo existen por sí mismas.

Dos libros, dos títulos, dos encantes, dos duendes: Vagamos, vagamos, ridículamente por el espacio. Mientras la marabunta humana saborea frutos de la mar y la tierra, surcan aviones el cielo azulísimo dejando sus estelas cargadas de productos químicos mortíferos, y ni nos enteramos, o no nos queremos enterar. Surgen dudas e informaciones confusas sobre lo que está ocurriendo unos cuantos kilómetros más allá, en Japón, donde explotó la primera prueba atómica nuclear, dejando una radiactividad que aún hoy Einstein se lamenta en su tumba, si la tiene. "De haber sabido lo que iba a ocurrir, me hubiera hecho hojalatero". Esto dijo Einstein ante la impotencia de evitar la explosión nuclear en Hiroshima, Nagasaki, Aomori, en 1945. Josep María Gironella nos recuerda en su libro "El Japón y su duende", (1964) los cientos de miles de víctimas por la explosión de la bomba nuclear, en una décima de segundo, en el primer minuto, y en una hora, nada más. Nos explica cómo "Einstein luchó , llegando a proponer al Gobierno de los Estados Unidos que convocara una reunión, en una isla desierta del Pacífico, de representantes de todas las grandes potencias, al objeto de hacer estallar ante ellos la bomba atómica."

Y como seguimos ante la locura de la duda, de informaciones confusas, de dramatismos, amenazas, alarmas, mentira tras mentira y más mentiras, vuelvo al refugio de la locura que me facilita mi adorado mes de Abril, el mes de la "abertura", de esa puerta que se abre a la vida, el mes en que todo renace, el mes en que mi madre me trajo al mundo, (no hace mucho en comparación al antiguo calendario) el mes del humor, de la literatura, de querer querer, del querer vivir y amar la vida tanto como al planeta que nos ha visto nacer y que pisamos por primera vez con los pies desnudos. La necesidad de amar y ser amado, de reír y soñar, de sentirnos vivos.

"El día 1 de Abril era el día del Año Nuevo para la mayor parte del mundo. Cuando se introdujo el actual calendario gregoriano, basado en el ciclo solar, el Año Nuevo perdió su afinidad con el zodíaco. Fueron necesarios dos siglos para que el nuevo calendario fuera aceptado e institucionalizado." (Gail Wood). Así hoy me doy el lujo de hacer y decir lo que me da la gana, pasear y bailar por la playa, comer sardinas acompañadas de una copa de vino blanco brillando al sol como un diamante. Fotografiar la marabunta humana mientras comen paella o lo que les da la gana bajo un Sol dador de vida y unas estelas contaminantes de aviones incontrolables para los radares, mientras se fotografían como turistas con romanticismo de largos viajes exóticos a la nada. Me río y sonrío, lo veo todo ridículo y me siento ridícula, pero viva.

Y mientras ellos comen y beben como los peces en el rio, y ríen y disfrutan diciendo tonterías, yo como y bebo y disfruto haciendo fotografías, contemplando las estelas químicas, los rayos solares, el mar como un diamante, pensándolo todo, asimilándolo todo, intentando ser feliz como un vulgar ser humano más, pensando que Einstein se equivocó doblemente, descubriendo el núcleo de la bomba atómica e intentado enmendarlo inútilmente intentando hacerla explotar ante los máximos dirigentes en una isla abandonada. Einstein, considerado el mayor cerebro del siglo XX, fracasó, y así fracasamos todos hasta hoy.

Y como Einstein y cualquier átomo o núcleo humano, hoy me doy tanto el lujo de fracasar como de soñar. Abril, en su nuevo día y nuevo año, sigue siendo mágico, con sus nuevas flores y nuevos cantos de pájaros nos devuelve a la idealizada infancia o paraíso perdido y nos prepara para la edad adulta que nunca llega del todo. Es el tiempo neutral, es "ni esto ni aquello", ni la verdad ni el artifico, por eso le llaman "tiempo loco", tiempo de incerteza donde se permite casi todo. Pero todo son bailes y ceremonias entre la oscuridad pasada de los días de invierno y la esperanza que renace entre la Luna y el Sol, flores y árboles, nuevas ramas, nuevos cantos, nuevo instante. Un instante apenas perceptible donde podemos reír y llorar como payasos de nuestra propia existencia y nuestras vidas, creyéndolas siempre únicas.


Por eso hoy me he dado el lujo de pedir otro secreto a la vida. Y creo que me ha escuchado.

(Texto y fotos; Eva Huarte. Se ruega respetar autoría)