sábado, 19 de marzo de 2011

¿Qué está pasando?


Los ánimos andan bajos tras una larga semana de aguas, lluvias y mareas, de tierras que se abren y nucleares escupiendo gases. Pero hoy de nuevo el cielo se ha abierto mostrando un azul puro, nítido e infinito y un Sol espléndido. Anuncian también más proximidad de la Luna a la Tierra y se preguntan si es ella la causante de tantas desgracias naturales y artificiales, ella que mueve las mareas, que alimenta algas dando oxígeno, luz, color, ella que nos da vida belleza y alegría, aunque el Sol se lleve casi siempre el protagonismo. De la Luna dependen nuestras vidas como la vida en el planeta, como todo en el universo, y nada sabemos.


Así todos andamos bajos, confusos, entre lo que son fenómenos naturales y actitudes psicópatas y enfermizas de algunos locos hombres. ¿Qué ha desarrollado esta locura en el cerebro del hombre?
Hace meses empezó a revolucionarse el pueblo de Túnez, pasando a Egypto, más tarde a Líbia, todos nerviosos mirando los medios oficiales, intercambiando por internet, opinando, proponiendo soluciones.
Anuncian un terremoto y maremoto en Japón, anuncian el peligro mortal de las nucleares y se olvida Túnez, Egypto, Líbia, incluso los problemas más domésticos, seguimos pendientes de televisores y diarios oficiales, seguimos intercambiando en internet; opiniones sociales, técnicas, humanas, conciencias, soluciones... nada.
Hablan de conspiración por parte de HAARP, de la provocación de ese maremoto y terremoto planteando de nuevo el tema de inseguridad de las nucleares como hacíamos en los años 70 y 80. Se recuerdan los cientos de muertos por la bomba atómica en Hirosshima, Nagasaky, Aomori... el pueblo japonés acostumbrado a ser atacado. Se cuestiona si esas bombas más avanzadas y sofisticadas han sido capaces de provocar la gran desgracia en Japón por la necesidad de energías renovables.... Se comenta la extrañeza de que las grandes potencias UE y EE.UU (dos en uno) no acudan con grandes ayudas técnicas y humanitarias como en las películas, y que Japón tanto reclama... siguen las sospechas.


En cambio, hace apenas 24 horas, se reúnen las grandes potencias decidiendo un ataque militar a Líbia para "proteger a los rebeldes". De nuevo se cuestiona si será la solución, o se repetirá la comedia y barbarie de las torres gemelas para "justificar" el uso de las armas contra Irak Afganistán con la excusa de matar a un hombre, matando así a toda la población, menos a ese hombre. Siguen sin enviar ayuda a Japón en total desgracia pero se envían grandes ejércitos a Líbia en nombre de la democracia, colaborando todos los llamados países democráticos, que compran armas a EE.UU y las venden a los países árabes, España incluída, claro. Es el sistema de hace décadas, se provoca la desgracia contemplándola como si nada pasara y sin pronunciarse, y cuando no se resiste más, aparecen los ejércitos americanos acompañados ahora de europeos como héroes de película. Aunque la diferencia entre la película y la realidad son miles y miles de víctimas humanas.


Pero sobretodo, lo más importante, es tener la mirada fija en el televisor, el arma más potente que han inventado los psicópatas mandatarios para tenernos controlados y distraídos y manipular el subconsciente de la mayoría social y casi toda la humanidad. Recuerdo a Bush en el "ataque" a las torres gemelas advertir al mundo entero, a través del televisor, de la guerra psicológica y química a la que se disponía EE. UU; "Venganza infinita", decía y repetía, y la mayoría aplaudía. Empezaron diciendo que se enviaban sobres con "Antrax" un producto químico letal, y todos pendientes del televisor, guerras y amenazas. Siguieron enviando tropas a Irak Afganistán destruyendo personas, pueblos enteros, las bibliotecas sumerias escondidas bajo las arenas del desierto, museos... Y todo por matar a un hombre que nunca han matado, que decían ser el principal causante del ataque a las torres gemelas. Comedia, pura comedia, pero con víctimas reales.
Y siguen, no tienen bastante, todas las televisiones con programas nucleares, películas apocalípticas, alarmas, desastres, profecías, y la guerra en directo, como ocurrió en el Golfo Pérsico en los 90, en Yugoslavia, en Irak... como si se tratara de un vídeo-juego. Todos desmoralizados ante una pantalla y ante un desastre real.


El mundo está en guerra y hablan de la maravilla de esta Luna más próxima a la Tierra, hablan de fuegos que caen del cielo, de tormentas de Sol aproximación de la Luna y los peores fuegos de la mano del hombre. ¿Acaso la naturaleza se sirve del hombre para su propia destrucción? Ya nadie sabe hacia dónde mirar, qué pensar, que sentir, qué creer. Sólo nos preguntamos; ¿Qué está pasando? Y sigo repitiéndome la frase de André Malraux que decíamos en los años setenta y se repetía en los noventa; "El siglo XXI o será místico o no será." ¿En qué momento estamos? ¿Quizá en el momento del no-saber que precede al misticismo? ¿Quizá al final de esta loca civilización de moral contaminada? Y quizá, ¿somos embriones de una nueva era? Embriones quizá de una nueva conciencia que se abre al universo sin religiones ni morales impuestas, por la necesidad de saber distinguir la realidad del artificio, esforzándonos en tener conciencia, distinguir la realidad y no dejarnos manipular ni contaminarnos más.


Para empezar, no encendamos el televisor, no escuchemos más voces falsas y amargas ni sonidos amargos. Sigamos bailando a la luz de la Luna disfrutando de la vida y de esta bonita primavera real. La vida siempre gana, la naturaleza tiene la primera y última palabra. Quizá de eso se ha valido el hombre, la vida siempre gana.

(Texto y fotos; Eva Huarte. Se ruega respetar autoría)

domingo, 13 de marzo de 2011

Naufragio de la civilización* Resurgimiento de la humanidad*

(Texto y fotos; Eva Huarte)
Está escrito en las tablillas sumerias cuneiformes que cada 3.600 años (aproximadamente) un satélite con órbita de cometa se acerca a la Tierra provocando, sólo por la presión, una deceleración del eje rotatorio, alterando todo a su paso, porque todo está relacionado en el universo, y hay armonía como hay guerras. ¿Será por esto que se altera la vida en el planeta y se altera especialmente el hombre con sus guerras?


A través de estas tablillas sumerias y otros escritos, se calcula que estamos en el paso de este satélite con órbita de cometa, igual que según astrónomos e historiadores teorizan sobre si este mismo satélite debió pasar al principio de la era de la cristiandad, la famosa estrella de Belén y los reyes magos, llamados así por ser astrólogos, sabios de aquella época, sabían que empezaba una nueva era y civilización que duraría 20 siglos.


Más tarde se ha hablado del calendario Maya que termina también (haciendo el cálculo) hacia el 2012, coincidiendo de nuevo con escritos anteriores. Estamos justo en este nuevo cambio de era; de ritmo, de mentalidad, de la riqueza material pasaremos a la riqueza espiritual, el planeta se decelera provocando movimientos de tierras, aguas, volcanes... todo está escrito en las tablillas sumerias, que los traductores bíblicos nos dieron a conocer como "Diluvio Universal", la apertura de las aguas del Mar Rojo... etc.


Hace tiempo oímos y damos voces por todas partes de que este sistema no se aguanta, que está a punto de explotar. La humanidad viene sufriendo terribles desequilibrios e injusticias por locos hombres dominantes. Y aquí estamos; desastres naturales y desastres provocados por el hombre y sus vicios más allá de la necesidad, el hombre y su cerebro sus hijos robots y su loca manía de querer dominar las leyes universales.


Estaría horas hablando o escribiendo de este naufragio de la humanidad, estamos viviendo un momento más importante de lo que imaginamos. ¿En qué forma se manifestará esta vez la naturaleza y la potencia universal para hacer desaparecer esta soberbia civilización? Nadie sabe nada, de nada le sirven al hombre sus robots, ni sus políticas ni sus guerras y sus armas. Estos días ha ocurrido otro terremoto seguido de tsunami importante, y peor, fugas de radiactividad en dos centrales nucleares de Japón que han quedado, "parcialmente afectadas". Pero no quiero profundizar en estas notícias que nos siguen dando de forma manipulada para seguir teniéndonos "controlados", a pesar de lo que está ocurriendo. Sabemos que esto continuará. Estamos viviendo otro naufragio en la historia de la humanidad.


A mediodía he vuelto a pasear por la playa, ya de lejos he visto el mar de color marrón, que indica movimiento de tierras del fondo del mar, y altas olas que rompían partiendo del horizonte. Al acercarnos nos hemos quedado paradas y mojadas (con una amiga) del polvillo que escupían las altas olas que rugían como monstruos encolerizados. El paisaje era muy distinto. Y un arbolito que durante dos o tres años estaba en las rocas junto al mar creciendo casi milagrosamente y solitario contra vientos y mareas, esta vez sí, ha caído.

Durante un par de años este arbolito se ha mantenido erguido mirando el horizonte mar, esta fotografía fue la última que le hice hace un par de semanas, pero ayer se quebró sin resistir las violencia de las olas, que todos comentamos deben ser consecuencia del tsunami en Japón. Como una gota en un lago provoca ondas.


Este es el aspecto que ofrecía hoy el lugar del arbolito desde el mismo ángulo, en algún momento se podía ver el árbol caído, y junto a él, esta barca rota que debió recrear a enamorados de la mar o algunos niños.
Se me ocurre como metáfora del arca de Noé, de donde posiblemente salimos, metáfora a su vez de la Atlántida y otros desastres y naufragios en la larga historia de la humanidad.

En la parte superior de esta fotografía se puede ver tímidamente la nueva Luna, ya creciente, que siempre se dice es quien mueve las mareas. En el magnífico libro de Denis Saurat, "La Atlántida", lleno de referencias históricas y análisis que nos ayudan mucho a comprender dónde estamos, se cita a Platón como portador de grandes datos de lo que ocurrió en la llamada Atlántida, se habla de las distintas Lunas que tuvo la Tierra, del acercamiento estaticidad o alejamiento de Luna y Sol, se habla de cometas, de los gigantes anteriores a la catástrofe, y todo lo que estamos viviendo me parece consecuencia y metáfora. Cito sólo algunos párrafos:

"Que la civilización es mucho más antigua de lo que podemos afirmar; y que ha estado ligada a menudo a condiciones materiales tan simples que no han dejado rastro alguno, pues la civilización es, ante todo, espiritual.
Que muchas lunas han existido antes de la nuestra y que se aplastaron sobre la Tierra, como sucederá lo mismo con la nuestra.
Que ha habido sobre la Tierra períodos de gigantismos, vegetal, animal y humano; y que la evolución física, como la civilización, ha tenido altibajos, aunque no simultáneos, sobre toda la Tierra.
Que las leyendas sobre la Atlántida y sobre mundos humanos precedentes corresponden a realidades no completamente olvidadas.
Que en relación con las catástrofes hay toda una evolución moral de la humanidad."

Esta última frase de Denis Saurat, es lo único que de verdad nos puede compensar.

(Texto y fotos; Eva Huarte, se ruega respetar autoría)