martes, 8 de febrero de 2011

TÍTULO DE LA PELÍCULA : "11-11-11" profecías bíblicas

(Texto y fotos E.H.S)

De la verdad y el artificio es el título de libro que escribí hace años, y me divierte vivir en este título y entre estos dos mundos que son los que realmente vivimos, o creo que vivimos desde que apenass empecé a tener uso de razón, sin pensar si la tengo o la humanidad nunca la ha tenido. Hablando de la locura de este mundo con una amiga, una mañana relajada y soleada de domingo, llegamos a la conclusión de que la locura está en no distinguir entre la realidad y el artificio. y en este punto estamos hace tiempo, creo. Quizá desde la invención de la película de los hermanos Lumiére el mundo empezó a pensar en bipolaridad, en dos mundos distintos, o vías paralelas, soñando con el cine como una realidad y teniendo la realidad como artificio o pesadilla. Aunque quizá la literatura significó lo mismo en los primeros tiempos, como sucede con la Biblia de hace 20 siglos... y quizá en toda la literatura, teatro pintura y el arte en sí mismo. Quizá la vida son dos vías paralelas...


Hace unos días, paseando como siempre junto al mar, ví que en una de tantas casas coloniales neo clásicas estaban rodando una película: Entre las columnas jónicas del porche aparecía un chico muy atractivo en silla de ruedas. Otro chico, atractivo también, se acercaba al porche caminando con abrigo gris y cargado con una maleta, parecían discutir a distancia. A la voz de "corten", relajados todos los del equipo del rodaje, pregunté a un chico de efectos especiales de qué trataba el guión y la película: "11-11-11, basado en las profecías bíblicas", me dijo. Y en aquel momento no recordé de qué profecías se podía tratar, pero supuse que las de siempre; mareas rojas, tierras que se abren, espíritus maléficos y amenazas, vaya, catástrofes y terror, como siempre.


Al llegar a casa consulté libros e internet, nada especial, en cada lugar decía una cosa distinta; hay doce puertas en el cielo y se abrirá la onceava, otros dicen que hay once, Roma desaparecerá en una hora por las llamas. Israel se hundirá con todos los falsos profetas... aparecerá la gran bestia, unos lo desean, a otros les da pánico... Y de eso se vive, como en las películas de Hitchcock. ¿Qué será verdad o qué será mentira? El caso es impresionar y tener al personal distraído de la realidad y confundirlo. Quizá el director y guinoista, Darren Lynn Bousman haga terapia de este mundo y se divierta con terrores inventados basados en la Biblia.


(Timothy Gibbs, el actor principal de la peli en un momento de descanso)

El guión es muy sencillo; un famosos escritor de E.U. decide ir a Barcelona tras la muerte de su mujer y su hijo. Al llegar a Barcelona para ver a su hermano, y a su padre que está muriendo, empieza a ver el número once por todas partes (no dice si compra un número de los ciegos de la ONCE) y empiezan a suceder cosas extrañas. Se le ocurre que un día once, 11, tal como dice la Biblia (creo que según San Mateo) la onceava puerta del cielo se abrirá y llegará un espíritu para comunicarse con los humanos...


(Justo frente a la casa y jardín donde se rodaba la escena del chico en silla de ruedas hay esta señal, y al lado parece una patera olvidada. Tan simbólico todo...)

Hoy es viernes 11-02-2011, una fecha más señalada si cabe; tras casi 20 días de revolución del pueblo egipcio, su dictador Mubarak decide irse a un balneario dejando al pueblo y gobierno en manos del ejército. No dicen si sólo se ha ido de fin de semana y volverá, pero de momento millones de personas lo celebran como si realmente se hubiera abierto una puerta del cielo, y llegara la libertad para gran parte de la humanidad. Hoy sí ha sido fecha clave.



La humanidad parece naufragar de hace tiempo y eso lo ven hasta las criaturas. El terror está en la realidad; un sistema mundial material basado en una falsa moral que enriquece a los amorales y destruye a los más humildes y dignos. Un sistema de artificio basado sólo en el consumo para mantener satélites artificiales en el espacio que cuestan millones y millones cada minuto mientras miles de personas cada día mueren por falta de alimentos, de medicamentos que en otra parte del mundo tiramos, falta de refugio o vivienda digna, de trabajo, de creatividad y cultura... parece que sólo funciona el artificio, el cine, la televisión, la prensa diaria, lo terrorífico, y ahora internet, que parece ser la prensa privada de cada persona usuaria en cualquier punto del planeta para seguir manteniendo esos satélites que nos roban y contaminan el espacio, y tan caros...


Nosotros mismos, el hombre y sus robots, nos estamos aislando y tememos estar solos perdidos en el espacio, y lanzamos ritos, quejas, cantos, llantos, profecías, para que algo o alguien especial o espacial aterrice y nos de alguna clave de felicidad y libertad. Tan fácil como una película de niños sin efectos especiales.

A mí me gusta el número once, su dígito es el dos, y en las cartas del tarot lo representa la gran Sacerdotisa.

Sigo diciendo que llevamos demasiados siglos de dioses sin diosas, y están todos locos, quizá sea este el cambio, que el hombre recupere el sentido común y empiece de nuevo a reconocer y respetar a la gran Diosa de las primeras culturas, la única puerta que siempre se abre... pero de seguir así, quizá no se abra más o se abra del todo y se lo trague, si tanto le gusta el terror. ¿No tiene bastante con lo que está pasando?


(De cuando el cine daba sus primeros pasos con los hermanos Lumière y era realidad, "salida de obreros" de la fábrica, la mayoría mujeres... luego hablan de incorporación de la mujer al mundo laboral)

Me han dicho también que la peli 11-11-11 se estrenará el 11-11-11, y les digo que quizá adelanten la fecha de estreno, no sea que se cumplan sus terribles profecías y no podamos verla. Verdad por verdad, mentira por mentira, ¿tanto cuesta hacer una buena película de humor?

(Texto y fotos, Eva Huarte. Se ruega respetar autoría)

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