lunes, 20 de diciembre de 2010

* Eclipse sin Luna*


Dicen que mañana martes 21 de Diciembre de 2010 la Luna pasará por la sombra de la Tierra formando tonos boreales anaranjados como hace cientos de años que no se ven.
Algunos lugares del planeta serán más afortunados (o menos, que nunca se sabe) para contemplar tan esperado espectáculo. Siempre es un esperado espectáculo, desde niña que recuerdo bien el primer eclipse Solar que contemplé guiada por un viejo payés de ojos azules, enfocando los dos la mirada hacia un par de enormes cipreses que guardaban un pozo de agua fresca junto al establo donde estaban los caballos, las yeguas... y creo que una mula y un buey.... De noche dibujaba un inmenso cielo estrellado hacia un horizonte infinito de azules y zafiros. De día o de noche aquel paisaje y pesebre eran mi espectáculo favorito.

Pero aquella mañana limpia y azul, cuando el sol estaba justo entro los dos gigantes cipreses, aquel payés empezó a explicarme cómo se estaba formando aquel arco dorado que iba cubriendo una parte del Sol. Y de noche, con la Luna y las estrellas me explicaba el eclipse de Luna, la posición de las estrellas. Pero no recuerdo haber visto de niña ningún eclipse de Luna. Sólo recuerdo aquel eclipse de Sol.

He pasado toda la vida recordando aquél paisaje, aquella estampa, aquél eclipse Solar, aquel cielo, aquél payés tranquilo y sensible que se molestaba en explicarme los milagros de la belleza de la naturaleza la vida y el planeta. Aquél era mi mundo y universo, sabiendo que había un universo infinito mucho más allá.
Y he mirado Luna y estrellas noches enteras, he visto eclipses de Sol y de Luna, y siempre he visto y recordado aquel paisaje. Como esta noche lo he recordado mirando la Luna casi llena tras un suave velo blanco formado por una fina niebla típica Mediterránea.


Allí, en el jardín de mi amiga estaba una vez más el enorme ciprés, y un olivo, y un pequeño estanque con nenúfares que duermen sin flor. Y la Luna mirándose en el estanque entre el olivo y el ciprés, y lo he contemplado todo casi con la misma sonrisa de niña. Y he pensado que mañana habrá un eclipse cuando amanezca el miércoles 22, así que aquí en la Mediterrània no lo veremos porque ya habrá salido el Sol.
Y he pensado que se habrá eclipsado todo lo malo sin necesidad de ver cómo se eclipsa la Luna. Seré afortunada, mañana volveré a mi paisaje contemplando la preciosa Luna llena junto al ciprés, y el olivo, y el estanque... y el mar y el amanecer.


Aun no sé si cada vida tiene muchos paisajes y una sola mirada, o muchas miradas en un sólo paisaje.
Aunque quizá son los paisajes y la Luna que nos miran. Quizá nunca lo sabré. Por eso busco siempre la Luna y el amanecer.

*Las bondades de la Luna*

La Luna, que es el propio capricho, miró por la ventana, mientras tu dormías en tu cuna, y se dijo:
"Esta criatura me gusta!"

Charles Baudelaire*


(Texto y Fotos; Eva Huarte, se ruega respetar autoría)

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