lunes, 22 de noviembre de 2010

Silencios*

E.H.S.

Sólo el mar, sólo la Luna y el Sol, sólo las estrellas y el silencio, sólo días y noches, sólo horas de lectura, en silencio o con buena música, sólo sonrisas y amistad llenan de sentido mi vida.

Esto parece una canción y casi un mantra que procuro repetirme cuando ya no puedo más de ruídos de voces estridentes crispadas e inútiles palabras, cuando ya no puedo más de ruidos del mundo y sus máquinas. Así vuelvo a decírmelo harta de oír hablar a hombres ahogados en corbatas y trajes fúnebres, harta de obispos cardenales y papas, harta de militares... ¿Cuánto tiempo lleva el hombre con el mismo uniforme? Es tiempo de regenerarse y lo saben, el ruido es cada vez más ensordecedor, las palabras más vacías, las frases repetidas una y mil veces; campañas para religiones y políticas; el papa, las elecciones; campañas humanitarias; el "día de los derechos del niño", y añaden "incluso antes de nacer". No, antes de nacer no es niño, es embrión, se está creando un ser en el vientre de una mujer y sólo de ella depende y a ella pertenece. Protejamos a la mujer y todo ser humano nacerá protegido. Entonces le toca el "día de la mujer maltratada"... y siguen las campañas que todas se reducen a política, intentos desesperados por continuar el mismo catastrófico sistema mundial.

Un sistema donde sólo muriera de hambre una criatuura al día, ya no sería un buen sistema, y mueren casi cuarenta mil niños diariamente... con eso está todo dicho y no quiero saber más.


Vuelvo a mis silencios y a mi mar, a mi Luna y estrellas, vuelvo a recrearme con la auténtica naturaleza que es la vida y nada más. El mundo y su locura es otra cosa y no va a más. Algo está cambiando, la humanidad, cansada de falsedades de mentiras y engaños de crímenes inútiles y sobre todo, de la locura de la maldad y esas ansias de venganza que parecen querer arrastrar durante siglos a toda la humanidad...



No se oye hablar a sabios ni poetas, no se inunda el mundo de música de todas las esferas, no se impregna con pinturas del color de la naturaleza, no se impregna de alegría y de bondad, de amor, de belleza, de amistad, lo único que nos puede salvar.

"El peso del mundo es amor...
bajo el fardo de soledad
bajo el fardo de insatisfacción
el peso,
el peso del mundo es el amor
...
no hay sosiego sin amor..."

Allen Ginsberg; Aullidos*

(Texto y fotos Eva Huarte, se ruega respetar autoría)

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