sábado, 11 de septiembre de 2010

September a la inglesa


Me enamora Septiembre, algunos puntillistas prefieren setiembre, pero prefiero el "sep", le da un tono más elegante, también más inglés, indica el séptimo mes, lo que era antiguamente, antes de que los emperadores romanos se atribuyeran el poder del Sol, Julius César se atribuyó el mes cenital de Julio, y César Augustus el mes de la maduración de la granada y los frutos rojos, el mes de "las Asunción de la Madre de Dios", cuando la naturaleza sangra de tanta madurez, el mes de Agosto. Las estaciones nunca han sido iguales, los calendarios tampoco, pero creo que nos han vuelto un poco locos con tantos cambios a través de la historia, han metido un buen galimatías. ¿Cómo el mes de septiembre, que significa siete, es el noveno mes del año? ¿Por qué no le cambiaron el nombre al mes septiembre cuando los emperadores romanos nos hicieron el salto?
Pero resisitimos año tras año, intentando entender, y sobretodo, disfrutar y reír al final del verano.


Me gusta el mes de Septiembre, el noveno mes despues de los "césares", el Sol sigue su curso bajando del punto cenital, me gusta el brillo del Sol cayendo sobre el mar como una lluvia de diamantes sobre un espejo. Me gustan sus vientos y las mareas altas imitando al cielo con zafiros horizontales jades turquesas esmeraldas diamantes y la espuma de las olas como crines de caballos blancos, todos bailan... es mi cofre particular y natural. Son los últimos pasos del baile estival.


Voy a la playa y lo primero que veo desde las dunas es la punta de dos sombrillas, y me pregunto quién habrá debajo mientras voy caminando y disparando, casi siempre son un hombre y una mujer de "segunda juventud", como decía Dalí a su tercera edad...
Y niños en la playa, casi solitarios, con sus abuelos, que juegan a saber quién es más niño. Jóvenes casi desnudas como la arena brillante y mi sonrisa ante aquella playa casi desierta donde hace pocos días no podía ni caminar...
Recuerdo desde que era casi una niña cómo esperaba el mes de septiembre en la playa, cuando se vaciaba y llegaban los turistas ingleses, "los turistas de clase, elegantes", decían. Y soñaba ser inglesa algún día...



En Septiembre empieza también la "Fira del Llibre Vell" en Barcelona. Adoro los libros viejos, son mi otro cofre. Aunque ahora no lo tengo, como un viejo pirata tengo mis libros guardados en cajas en el garaje de casa de una amiga. Gracias a las leyes piratas... otro día lo explicaré. Pero estaba en la playa tras esta mujer intentando adivinar el libro que leía, sin querer molestarla, mientras su marido caminaba por la orilla.

(Abuelo y nieto jugando a ser niños, la paloma sigue paseando tranquila cómplice y testigo)

Al atardecer todo fue distinto, un viento huracanado, -dicen que fue un tornado-, jaleó el ambiente al punto de absorver objetos y dejarlos caer en otro extremo. Como en la magnífica película "El mago de Oz".
Subí corriendo a la terraza para recojer las sábanas tendidas en principio a pleno Sol, y al abrir la puerta el viento me empujó con violencia de nuevo hacia el interior, intentando superar su fuerza salí y las sábanas venían hacia mí al tiempo que saltaban solas con pinzas incluídas, luchando para que el viento huracanado no me lanzara a la terraza vecina, y mojada como una fregona dejando charcos de agua pude entrar en casa.

Fotografías y sonrisas... no pude fotografiar el pequeño tornado, pero septiembre sigue siendo, simplemente, romántico*

(Fotos: E.H. se ruega respetar autoría)

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