domingo, 17 de mayo de 2015

Domingo de mayo, con flores a María


Un domingo azul, limpio y brillante como corresponde al mes de mayo, ese mes que en la educación católica nos decían que estaba dedicado a la Virgen María. Era el mes de las comuniones, un desfile de niñas vestidas con gasas y puntillas blancas llevando lirios y azucenas blancas para colocarlas a los pies de una escultura, representando a la virgen vestida de blanco y azul, colocada sobre un pedestal en una pequeña cueva de piedra en un rincón del patio del colegio profundamente católico. Así, todo seguido, como nuestros cantos y oraciones, casi sin respiro, envueltas en olor de flores.


Este domingo azul y limpio fotografiaba como siempre desde mi ventana el paisaje marinero del puerto, de barcas de recreo que entran y salen en una mar como un espejo.


Y de pronto aparece una figura femenina vestida de blanco con un ramo de azucenas blancas en las manos, caminando con rapidez y la cabeza agachada dirigiéndose hacia el puerto. Y de pronto me ha venido a la memoria la imagen del patio del colegio con el desfile de niñas cantando con flores a María.


Y me ha venido a la memoria también mi propia imagen llevando flores a Mina, mi gata querida,  que justo en ese trozo de carretera la atropellaron hace tres años perdiendo la vida... Y le llevé flores, y Paco vino rápido para consolarme y quiso hacerme fotos desde mi ventana llevando las flores para colocarlas en ese trozo donde hoy caminaba una mujer vestida de blanco con azucenas blancas... ¿Hacia dónde irá? ¿Para quién serán las flores? ¿Acaso va al encuentro de su enamorado en una boda clandestina? ¿Acaso va una fiesta de cumpleaños?

Y se mezclan imágenes en mi mente felices y tristes, de infancia adolescencia juventud y madurez, de primaveras vividas y perdidas... de tantas vidas vividas y perdidas.
De domingos soleados de mayo con flores a la vida.

Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015

jueves, 14 de mayo de 2015

Siguen las nieblas y el silencio de las sirenas


Nada que decir, vuelven las nieblas, siguen, sólo se ven los mástiles de los barcos, las barcas pequeñas de recreo han vuelto rápidas a puerto parando sus motores y quedando quietas sin poder amarrar, no se ve a más de cinco metros, a veces diez. Vuelvo a la playa sabiendo que no me podré bañar. Sólo dos personas, otra sirena y mi andar, mirar sin ver más allá.
Vuelvo a pensar en Ulises y su mástil, sus voces y sus ecos internos, vuelvo a pensar en el silencio, en El silencio de las sirenas de Kafka:

 
 "El canto de las sirenas lo penetraban todo, y la pasión de los seducidos hubiera roto trabas más fuertes que cadenas y mástiles. Ulises, aunque acaso enterado, no pensó en eso. Confió plenamente en su puñado de cera, en su manojo de cadenas, y con inocente alegría, contentísimo con sus pequeñas astucias, navegó al encuentro de las sirenas.
Pero sucede que las sirenas disponen de un arma más terrible aún que su canto. Es su silencio. Acaso era imaginable -aunque, por cierto, eso tampoco había ocurrido- que alguien se salvara de su canto; pero sin duda alguna nadie podía salvarse de su silencio
."

Dicen los meteorólogos oficiales que esta tarde desaparecerán las nieblas, pero son las 15'20h y aquí siguen, a veces menos intensas, no entran ni salen barcos, apenas pasan trenes, no se ve casi nada, sólo la orilla blanca de las olas encrespadas... y silencios...

El ambiente climatológico es bochornoso, como el socio-político... oleadas de gente encrespada, de políticos encrespados haciendo más y más ruido, jugando con el agotamiento y el tiempo...
No importa lo que digan, todos prometen los mismo, el mismo ruido.
Pienso qué sería si dijeran lo que callan... lo que no cantan...
Metáforas

http://ehuarte.blogspot.com.es/2011/10/el-silencio-de-las-sirenas.html


Texto y fotos
© EVA HUARTE 2015

domingo, 10 de mayo de 2015

Mi paisaje preferido y el pequeño príncipe


Un sábado íntimo y nítido, un atardecer limpio, una puesta de Sol nítida en mi paisaje preferido, donde recuerdo siempre palabras de Antoine de Saint-Exupéry en El Petit Príncep, en su pequeño gran mundo infantil, sencillo y sublime, como metáfora del complicado mundo de los mayores:

"El quinto planeta era muy curioso. Era el más pequeño de todos. Sólo cabía una farola y un farolero. El pequeño príncipe no terminaba de explicarse de qué podían servir en un lugar perdido en el cielo, en un planeta sin ninguna casa, sin ninguna ciudad, un farol y un farolero. De todas formas se dijo:

- Puede ser que este hombre esté un poco trastornado. Sea como sea, está menos loco que el rey, que el vanidoso, que el hombre de negocios y el ebrio. Al menos, su trabajo tiene un sentido. Cuando enciende su farol es como si hiciera nacer una estrella más o una flor. Cuando lo apaga es como si hiciera dormir a la estrella o a la flor. Es una ocupación muy bonita. Y realmente útil, porque es bonita.
Al llegar al planeta saludó respectuosamente al farolero:
- ¡Hola, buenos días! ¿Por qué has apagado la farola?
- Porque es la consigna -respondió el hombre- ¡Buenos días!
- ¿Qué es la consigna?
- Apagar la luz. Buenas noches.
Y la volvió a encender.
- ¿Por qué la has vuelto a encender?
- Es la consigna -respondió el hombre.
- No entiendo nada -dijo el pequeño príncipe.
- No hay nada que entender -dijo el hombre- La consigna es la consigna. Buenos días.
Apagó la luz.
Después se limpió la frente con un pañuelo de cuadros rojos.
- Es terrible el oficio que hago aquí. Antes era razonable. Por la mañana apagaba y por la noche encendía. Tenía todo el día para reposar y toda la noche para dormir...
- Y después ¿te cambiaron la consigna?
- La consigna no ha cambiado. Este es mi drama. El planeta se ha empequeñecido cada vez más y la consigna no ha cambiado".


Este es el problema, pensé mientras contemplaba la nítida puesta de Sol de ayer sábado 9 de mayo, que la humanidad se ha triplicado, quedando así el planeta Tierra más pequeño, y la consigna no ha cambiado, el sistema no ha cambiado. Ya no tiene sentido encender o apagar la farola a la misma hora, todo se ha acelerado, no hay tiempo para descansar ni para disfrutar del paisaje, ni del día ni de la noche. Y al llegar a casa releí de nuevo el librito de Exupéry, uno de los más leídos en el mundo, siempre descubres alguna nueva metáfora; la urgencia de dibujar un baobab porque es más fácil que dibujar un árbol grande, el contador de estrellas que pretende poseerlas, el rey que no quiere dar órdenes locas porque sus súbditos no lo obedecerían...

Metáforas de metáforas, la pequeña biblia infantil.

"¡Ah! Pequeño príncipe, así, poco a poco, he comprendido tu vidita añoradiza. Durante mucho tiempo tu única distracción era la dulzura de las puestas de Sol. Conocí este nuevo detalle el cuarto día, por la mañana, cuando me dijiste:
-Me gustan mucho las puestas de Sol. Vamos a ver una...
-Tenemos que esperar...
-¿Esperar qué?
-Que el Sol se ponga."

Aunque en las fotografías aparezca el Sol, el Sol ya se había escondido tras la cima de la montaña, era un reflejo de sí mismo. Como el mundo de ahora mismo, reflejo de un viejo sistema que ya no ilumina, ya no nos guía, sólo deja ver sus reflejos llamando la atención para que lo sujetemos... Mientras los mayores gritan en calles y plazas llenas de gente, me refugio en mi pequeño gran mundo, contemplando las puestas de Sol...

"-Un día vi ponerse el Sol ¡cuarenta y tres veces!
Y al cabo de un rato añadías:
-Es que cuando se está muy triste, agrada ver las puestas de Sol...
-Entonces, ¿el día de las cuarenta y tres veces estabas muy triste?
Pero el pequeño príncipe no respondió".


Recuerdo las veces que leía este librito abrazada a mi hijo siendo niño, a mi pequeño príncipe...
Este es mi paisaje preferido.

Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015

(textos del libro El Petit Príncep, de Antoine de Saint-Exupéry, con traducción personal del catalán al castellano)

viernes, 8 de mayo de 2015

Atardecer de mayo, como un volcán


Voy poniendo las fotografías por orden, paso a paso, del precioso atardecer de ayer jueves 7 de mayo. Durante el día volvieron a aparecer las estelas químicas Chemtrails, de las que llevo hablando y fotografiando hace años y publicando en este blog: http://ehuarte.blogspot.com.es/2012/10/chemtrails-nubes-artificiales-lluvia.html Sabido es que no me gustan nada, pero cuando lo permiten, -ya que muchas veces tapan el cielo completamente- dan juego para hacer buenas fotografías.


Ayer vi que se mezclaban nubes naturales con artificiales y subí con la cámara a la colina, donde hay una buena perspectiva para ver cómo se pone el Sol, cada vez más hacia Noroeste en busca de su cenit, que logrará dentro de un mes y medio con la llegada del solsticio estival.


Contemplé paso a paso el cambio de luces y colores.


Como un manto que separaba dos cielos de día y de noche.


Como un volcán en la cima de una montaña sagrada.


Con pinceladas dalinianas y un avión que entró por la esquina de arriba a la derecha al momento de disparar. Puse esta fotografía en Facebook al momento, pero pensé que es una lástima que queden dormidas tantas fotografías en el ordenador.


En momentos tan espectaculares que la naturaleza nos da, me gustaría que se parara el mundo entero y animales y personas nos detuviéramos sólo para contemplar el cielo, sentir, pensar, soñar...
Las máquinas han acelerado excesivamente el ritmo natural, el tic tac del corazón que nunca debemos dejar de escuchar, la música con la que se creó el mundo y nos hace vivir y soñar, sintiéndolo a veces como un volcán. Es tan necesario caminar como detenerse, respirar, contemplar, sentir que formamos parte del entorno que nos envuelve en un tic tac universal. Lejos de lo que sabes que sucede en el mundo entero, lejos del mundo confuso en el que despertamos día a día entrando rápido en las máquinas para ver qué sucede en un mundo virtual, reflejo del natural... Pero cada día se habla más de políticas como si no hubiera nada más, de desgracias naturales y artificiales, perdiéndonos éstos momentos, olvidando quizá que existen. Olvidando la belleza de la vida, el Arte de la Vida.

Por eso creo que vale la pena seguir dando lo que me mueve y estimula, lo que me da vida, con la pretensión de dar vida, la vida que nunca puede ser aburrida, con nubes naturales o artificiales, con formas y colores juntándose en el horizonte, como la unión de dos cielos, como un volcán universal.

Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015

jueves, 7 de mayo de 2015

Noche mágica de Mayo


De pronto no ocurre nada y de pronto ocurren mil cosas en una sola noche, en unas pocas horas. Después de dos días y noches con intensas nieblas que no dejaban ver más allá de los mástiles de los barcos sobre una sábana blanca donde debía verse el mar, al fin, al anochecer del martes, la niebla se fue debilitando apareciendo de nuevo el mar y claros azules en el cielo casi nocturno entre pinceladas rosadas. Era señal de que volvería el Sol al amanecer. Y así fue, ayer miércoles 6 de Mayo volví a la playa con un cielo y Sol espléndidos, aún con algún rastro de niebla en el aire. No pude bañarme por el viento de Marinada que arrastraba porquería hasta la orilla y sólo me mojé hasta las rodillas.

Venus en Poniente a medianoche del 6 al 7 de mayo


Al anochecer sentía vibrar en el aire las nuevas energías primaverales, la gente por las calles más ligera de ropa y más contenta. Luego supe que había fútbol y las terrazas se llenaban para disfrutar en una pantalla la droga colectiva persiguiendo a una pelota, como quien persigue la bola del mundo sin saber para qué. Fui a casa y cociné un buen pescado recién pescado y comprado, viendo desde mi ventana cómo brillaban las estrellas. Subí a la terraza a recoger las sábanas limpias y así encontré al espléndido planeta Venus, Diosa del Amor y propicia a los nacidos entre finales de Abril y Mayo bajo el signo de Tauro. Estaba Venus tan grande y brillante que me quedé un rato hipnotizada contemplándolo, siguiendo lentamente con la mirada la preciosa noche estrellada, especialmente clara y brillante.


Aquella belleza tan especial tenía que intentar plasmarla, me parecía mentira y egoísta disfrutarla yo sola, imaginando a la mayoría con la mirada clavada en una pantalla. En la pantalla de mi televisor estaba Orson Welles, nacido bajo el signo de Tauro también, y con motivo de su aniversario nos regalaron en tv2 la magnífica película Mr. Arkadin, seguida de un documental. Miraba la magistral obra de arte de Welles en la pantalla pensando al mismo tiempo lo que me estaba perdiendo por no contemplar el cielo en esta clara noche de Mayo. Sentimiento y pensamiento luchando entre la artificial pantalla y las luces naturales del cielo nocturno. Subí de nuevo rápida con la cámara en el trípode fotografiando las estrellas, leyendo el giro que ha dado la constelación de la Osa Mayor en el Norte, y cuando pensaba que ya estaba todo fotografiado miro hacia el Este y me sorprende fascinada una Luna llena naranja, apareciendo entre nubes y estrellas en el horizonte mar.


Mientras disparaba oía un sonido de cantos de aves que se acercaba, alzo la mirada y veo una preciosa figura en forma de una gran V que formaba un grupo de gaviotas volando hacia el Noreste... sin darme tiempo a enfocar para fotografiarlas... ¡Qué tonta que soy! ¡Lo que me he perdido por no ser más rápida! Dije en voz alta pensando que el cielo estaría pensando lo mismo. Era un auténtico regalo, imaginaba la fotografía de la Luna con esa gran V de gaviotas volando... Hay que ser rápida y fiel guardiana de la noche para disfrutar y captar todo lo que el cielo nos da. Y esta noche, era realmente generosa y mágica.


Sólo tenía un defecto, la parte artificial, esas luces de rótulos publicitarios del puerto que deslumbraban, pero como suele decirse, hay que sacar del error la perfección, del vicio la virtud, del defecto lo más bello, y tapando con una mano la excesiva luz artificial pude captar la Luna bañando el mar como un platino o Piedra de Luna, Aguamarina y Amatista. Era un cofre de piedras preciosas.


Disfrutaba como una niña sintiéndome afortunada, como si fuera un regalo de una noche mágica de Mayo para mí sola, como si el resto del mundo estuviera distraído y toda aquella inmensa belleza estuviera ahí para mí, sintiendo que la Luna, el mar y las estrellas, estaban más despiertas que yo y la humanidad entera. Sintiendo en su máxima expresión la belleza de la vida en una noche mágica de primavera, sin cansarme de fotografiarla, queriendo abarcar todo su encanto y su belleza.


Entusiasmada con mi vivencia quise pasar las fotografías con rapidez en el ordenador y poner alguna foto en Facebook, como suelo hacer. Pero al entrar vi que seguían con discusiones futbolísticas y políticas; políticos cantando la Troika, política catalana cantando en castellano una rumba run run... patético para sí mismos y para la mayoría que sueña, espera y desea, ese mundo mejor, más auténtico, más sensato y respetuoso, más responsable... Pensé que tampoco es importante y cada cual va manifestándose quedando como son, sin la mínima diplomacia en que se basa la política auténtica, sin experiencia de nada ¿Esa es la nueva política? Fiesta de barrio. Prefiero seguir mirando el cielo.

Y preferí el diálogo en Facebook con nuestro ya conocido amigo Joaquín Gómez Ábalos, que explicaba la precisión con la que podemos saber dónde y cuándo caerán los restos de la nave rusa espacial Progres 59 que ha quedado fuera de control en el espacio... Qué distinto imagino el cielo nocturno con Luna y estrellas o con trozos de una nave artificial que se va desintegrando a medida que cae en la atmósfera terrestre... Dice Joaquín que todo indica que caerá esta próxima noche madrugada del 7 al 8 de Mayo... Y nos enlaza esta web  donde se puede hacer el seguimiento de la nave descontrolada: http://www.n2yo.com/?s=40619 Así vamos los humanos, un poco descontrolados...

Me planteo si me gustaría ver y captar algún trozo del satélite artificial... Pero no, mejor que no, no quiero imaginar ni pensar, sólo quiero disfrutar del bello recuerdo de estos momentos vividos como un tesoro regalado en una noche mágica de Mayo.

Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015