sábado, 1 de agosto de 2015

Luna azul de Julio Luna naranja y oro de Agosto 2015


Veía el aire rosado jugando con mi gatita en el patio, alzo la mirada y veo preciosas nubes rosadas, rojizas, naranjas... He pensado que era buen momento para subir a la colina donde seguro que habría un precioso espectáculo crepuscular, pero antes he subido a la terraza para ver si esas nubes eran más amplias y podrían durar unos minutos hasta llegar a la colina, preparada con la cámara en el trípode porque empezaba a estar oscuro. Y al salir a la terraza esta es la imagen que he visto; una gigante Luna naranja subiendo por el horizonte mar y dos barcos haciendo su ruta diaria hacia el Este.
Sabía que el movimiento de la Luna y de los barcos era rápido y tenía que ser rápida cambiando el objetivo de 35 mm. por el de 200, sabiendo que a veces me pierdo lo mejor he querido disparar así, de lejos, tal como lo veía, era cuestión de milésimas de segundo.


Mi idea era captar el barco justo al momento de pasar bajo la Luna, pero una vez más, no he sido tan rápida cambiando la lente de la cámara, Luna y barco no se detienen y por instantes te pierdes quizá la mejor foto, pero así te queda la deuda para otra vez, y otra más...


La Luna que aparecía como una gigante naranja iba ascendiendo convirtiéndose en oro.


Ha sido una sorpresa, no la esperaba. A mis espalda estaban las nubes rojizas que quería fotografiar iluminando Poniente entrada ya lo noche, pero esto era un regalo del momento preciso en el lugar preciso, disparando y programando rápido.


Y paso a paso, sabiendo que duraría poco su aparición al llegar a la franja de nubes.


La he visto con cara de niña, una niña curiosa traviesa y divertida llena de alegría por la entrada del mes de Agosto, asomándose entre nube y nube sin querer perderse el paseo de los barcos que tanto le gusta contemplar llenos de lucecitas bajo su rostro, sabiendo cuántos humanos la contemplarán y admirarán, alegrándoles la noche estival en alta mar.


En pocos minutos ha quedado tapada del todo por las nubes y el barco se ha escondido tras los pinos. He sonreído como suelo hacer en momentos tan bonitos dándoles las gracias por este regalito. Es lo que se llama serendipia, buscando las nubes rosadas encuentro a la Luna llena oro y naranja.

Hace días que la redes sociales virtuales no paran de poner toda clase de fotografías y enlaces sobre la Luna Azul o Blue Moon anunciando la de ayer 31 de Julio. Observé también que aquí en el blog subían muchas visitas en un post que hice explicando la expresión Blue Moon, en Septiembre del año 2012, ya que justo el 31 de Agosto había sido la segunda Luna llena del mismo mes, entonces la mayoría aún creía que la Luna se vería azul y recuerdo con risa la cantidad de disparates que se decían por las redes. Así que estos días he puesto el mismo post del 2012 para no repetir. Clic aquí: http://ehuarte.blogspot.com.es/2012/09/por-que-la-llaman-luna-azul-o-blue-moon.html 

Luna Azul 31 de Agosto 2012
Esta fue la Luna Azul del 31 de Agosto 2012, apareció un poco más al Este y el barco estaba un poco más alejado, el cielo, como vemos, bastante más limpio que el de ayer 31 de Julio 2015.

Luna Azul 31 de Julio 2015
Así la capté anoche un momento que apareció tarde entre las nubes, con esa estela de avión como una hebra suelta al viento con tonos azulados.

Y es que la Luna no es una moneda de cambio, no tiene dos caras, tiene miles de caras, es una preciosa esfera con sus mapas de luces y sombras pero siempre brillante. Es quizá lo único, la única que nos hace imaginar y sentir que aún somos libres para vivir, amar y soñar.
Como decía de jovencita en los años 70: La Luna, no nos la pisarán.

Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015


miércoles, 22 de julio de 2015

Lluvias rayos y truenos en una noche de verano 2015


Sí, ¡al fin ha descargado! Hace días que jugábamos a ser adivinos del tiempo esperando y deseando la descarga celestial de la típica tormenta de verano. El cielo se cubría de nubes al atardecer, pero nada. El satélite Meteosat mostraba imágenes de tormentas cercanas, pero nada. Decíamos que ya nada es lo que era, que el tiempo hace lo que quiere, nos despista, o hemos creado una atmósfera protectora alrededor del planeta que impide el movimiento natural del cielo, pasando de un ciclo a otro, con temperaturas extremas y ni pizca de aire para respirar ni por las noches.


Ayer al atardecer subí a la colina, como casi cada día, para contemplar la puesta de Sol y la aparición de la nueva Luna junto a Venus y Júpiter que se va alejando hacia el Norte. Pero al fin encontré la cima de la colina cubierta por una densa capa gris y húmeda, vencejos y gaviotas volando rápido cambiando el rumbo o volando en círculos como si andaran despistados buscando refugio... Hay pequeños detalles naturales que aún no fallan. Y lo dije en FB, ahora sí auguro tormenta, o lo que sea, pero algo se acerca, quizá esta noche, quizá mañana...
De tanto tirar los dados al final he acertado, como cualquier astróloga.


Dormía plácidamente con un sueño regenerador de música, y de repente despierto con maullidos de mi gata alarmada como si me avisara de algo, al tiempo que entra un fuerte golpe de aire por la ventana, descarga el fuerte sonido de un trueno y en el patio parece haber una fiesta de la gruesa cortina de agua chocando contra todo lo que había. He salido rápida a recoger la tumbona especial de mi gata y en un momento he quedado empapada, sintiendo sobre mi cabeza unas gotas como piedras.
Ráfagas de vendaval me han empujado hacia dentro y rápidamente he montado la cámara sobre el trípode, a ver si pescaba algún rayo. Estaba tan dormida que en principio no acertaba ni uno... Iba cambiando de método de disparo, mientras se me escapaban fantásticos rayos.
Pero dicen que la paciencia e insistencia de fotógrafa al final compensa. Cuando empezaba a enfadarme le digo al cielo; Hombre, regálame un rayo guapo, ¿no? Encima que me despiertas... ¿A quién se le ocurre descargar a estas horas? Estoy dormida y no acierto ni una... Y zas...
Entonces me he reído como una niña... El cielo aún nos escucha.


Después del café ha empezado a clarear la noche, la tormenta se alejaba hacia el Este y al tiempo aparecía este tono anaranjado del Sol con esa cortina que se adivina lluvia sobre el lejano mar.


Y mirando hacia el Sur, con la montaña de Montjuïc de Barcelona al fondo, aparecía una franja gris sobre la ciudad seguida de un cielo abierto en nítidos celestes.

Ahora luce un Sol espléndido con una mar como una bandeja de plata, nadie diría que hace pocas horas el cielo nos despertaba con su orquesta de lluvias rayos y truenos en esta noche loca de verano.
Ya puedo volver a dormir y seguir soñando música, con o sin lluvias.

Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015

jueves, 9 de julio de 2015

Venus, Júpiter y la Luna* Junio 2015

Día 19 de junio 2015, Luna nueva, Venus, Júpiter y más alejada la estrella Régulus de la constelación de Leo

Debería ser al revés, deberían alargarse los equinocios y que los solsticios se acortaran. Voy diciendo que será la edad, antes adoraba los veranos, el calor extremo, me hacían sentir viva, explotaba toda la energía como las sandías a pleno Sol de agosto, los males de invierno desaparecían. A l'estiu tota cuca viu, dice un refrán catalán. En verano todo bicho vive. Pero este verano es realmente agobiante para todo bicho, hace meses que no llueve, el Sol está en su punto cenital y no sopla ni una brizna de aire, sólo a veces una ligera brisa momentánea. Vamos comentando que desde hace muchos años se alargan los inviernos y llega el calor de golpe, apenas tenemos equinocios, ni primaveras ni otoños. Así que el agotamiento es general y actúo como los animales y personas mayores, saliendo de casa a primera hora de la mañana o a última de la tarde, a veces para darme un baño en el mar, a veces sólo a caminar, observar...

Día 5 al atardecer, casi a la misma distancia en línea, Venus, Júpiter y Régulus

El mismo día 5 al anochecer
Pero durante todo el mes de Junio, casi cada atardecer, he salido equipada con el trípode y la cámara intentando seguir el precioso baile celestial del planeta Júpiter acercándose a la órbita del planeta Venus, siempre fijo, observando los movimientos a su alrededor, primero en solitario, luego apareciendo la Luna nueva, siguiendo su proceso hasta el día 30, el de máxima proximidad.

Y el día 17 apareció la Luna nueva unos instantes

Se me escapó la Luna y no pude fotografiarlos juntos. Sobre Régulus, el paso de un avión
El día 18 aparecieron gruesas nubes que taparon enseguida el espectáculo, pero logré fotografiarlos.

El día y noche del 19 al 20 fue el momento más bonito...

La noche más clara y transparente, más limpia, la más calurosa hasta ese día también, la Luna nueva iba creciendo y ascendiendo, Júpiter acercándose a Venus con una cohorte de estrellas al su alrededor, la constelación del Cangrejo, del León...

Quise fotografiar hasta mi sombra bajo la farola, testigos mudas de la noche
y su cohorte de estrellas lejos de las luces de ciudad
El 27 el calor aumentaba y fui a la playa donde brillaba la Luna creciente casi llena
La noche del 27 el espectáculo estaba también en la playa, con esa Luna llena iluminando el agua, la arena y esas lucecitas verdes en las cañas de los pescadores, descubriendo junto a la orilla, una bandera estelada brillando bajo las estrellas. Otra noche preciosa.

Y el 30 de Junio al anocher ya pudimos ver a Júpiter besando a Venus
Día 30 de Junio, Júpiter a punto de besar a Venus
El día 30 fue el de máximo acercamiento, sin poder lograr más al ponerse tras las montañas.
Si clicáis sobre la fotografía se ampliará y podréis observar el puntito brillante junto a Júpiter, es el satélite galileano Ganímedes, la luna más grande de Júpiter... Una emoción para toda persona aficionada a la fotografía, pero sobretodo, una emoción contemplar el precioso baile del cielo nocturno este verano.


La misma noche del 30 de Junio bajé de la colina de nuevo a la playa, con la Luna casi llena, algunos pescadores y mi sombra en la arena... La vida sigue siendo un regalo, siendo privilegiados, esos complicados seres humanos que a veces parecen ingratos y sólo saben ver el oscuro asfalto, mientras el cielo, como la vida, nos regala sus caras más bonitas.

De tan aletargada que estoy con los calores no tenía ganas ni de poner fotografías aquí en el  blog, limitándome a ponerlas en Facebook, pero he visto que día a día entran en el blog buscando el título Última alineación Luna, Venus y Júpiter, de un post que hice en marzo del 2012 (clic aquí: http://ehuarte.blogspot.com.es/2012/03/ultima-alineacion-luna-venus-jupiter.html

Y para no entrar en despistes, quisiera aclarar que esta alineación no es algo inusual, o que no se volverá a ver en siglos, como han comentado algunas personas. Volveremos a ver esta misma alineación el próximo año en estas fechas, (siempre que el cielo lo quiera) igual que casi cada año. Creo que con las nuevas tecnologías se difunde todo de forma más sensacionalista, pero si esto sirve para que todos contemplemos más el cielo, bienvenido sea el sensacionalismo en este caso, poco a poco aprenderemos todos a leer el cielo, quizá, como en las antiguas escuelas de Alejandría, en Grecia y otras culturas, algún día forme parte de la educación en todas las escuelas del mundo. Quizá vamos tan rápidos que estamos volviendo hacia atrás y quizá volvamos a recuperar valores perdidos y olvidados. Quizá este sea un buen mensaje del beso de Júpiter a Venus, quizá... es un deseo.

Siga como siga este verano, esta belleza y vivencia no nos la quita nadie.
¡Feliz verano!


Texto y fotos 

© EVA HUARTE 2015

miércoles, 24 de junio de 2015

Bautismo al Sol cenital con cormoranes en el mar


Eran las 7'15 de hoy miércoles 24 de Junio de 2015 y ya estaba en la playa. El Sol había salido a las 6'19h. como viene haciendo desde el día 21, cuando empezó este Solsticio de Verano. He despertado a la misma hora que el Sol pensando en subir a la colina para saludarlo en sus primeros rayos. Pero he decidido desayunar primero y bañarme en el mar como en el metafórico bautismo de San Juan Bautista.
La playa olía a hogueras nocturnas, algunas todavía en brasas a lo largo de la playa. Un grupo de personas dormitaban entre sacos y toallas, una joven familia africana desayunaba y jugaba con sus criaturas junto a sus tiendas de campaña en un rincón de la playa, el Sol seguía alzándose como un diamante sobre el horizonte mar iluminando la orilla...


Y el broche de oro me lo han dado estas tres preciosas figuras de cormoranes, fieles a su roca de todo el año. Ha sido mi primera sonrisa en este día estival cenital, sintiéndome afortunada bañándome en el mar junto a tres cormoranes. Al salir he empezado a fotografiarlos tal como los veía desde el agua, parecía que lo sabían estirando su cuello y estilizando sus figuras como una reverencia al Sol estival, regalándome el despliegue de sus alas deslumbrantes surgiendo del Sol como el Ave Fénix...


Eso es, he pensado, ellos son mi metáfora, el vuelo del Ave Fénix resurgiendo de sus cenizas... Una vez más. He vuelto a entrar en el agua con los cormoranes que parecían invitarme a su baño, sintiéndome como una iniciada del Templo de Eleusis, celebrando la vida en el mar y el cenit Solar.

A las 8'45h. han empezado a llegar seres civilizados cargados con bolsas de plástico y sombrillas... ausentes de las ceremonias íntimas que se acababan de celebrar entre el mar, el Sol, los cormoranes y esta cansada y solitaria humana que ha imaginado por un momento ser una privilegiada iniciada, bañándose en el mar con los primeros rayos cenitales y tres preciosos cormoranes.

Creo que es una bonita manera de iniciar el Solsticio Estival.
Y una vez más, he dado las gracias, al cielo, a la vida y al mar, que todo lo cura con su Sal.

Texto y fotos 

© EVA HUARTE 2015