sábado, 12 de abril de 2014

Halo Solar primaveral


Desde que el Sol empezó a ascender ya no veo los primeros minutos del amanecer sobre el mar, cada vez sale más hacia el Noreste y los árboles tapan el punto por donde aparece.


Pero hoy, a las 7'21, he visto lo que se llama un falso sol entre estelas de aviones y neblina, con algún reflejo irisado. Un fenómeno que he visto pocas veces. Pero hoy ha sido la sorpresa.


A los pocos minutos ya he visto el arco y he subido a la terraza para captar todo lo posible, a pesar de no poder fotografiarlo entero por los mismos árboles en el Noreste y el tejado de la terraza. Quería subir a la colina, pero posiblemente al llegar ya habría desaparecido, pues dura pocos minutos.


Pero ahí estaba el precioso espectáculo del halo Solar, ese círculo o medio círculo que se forma alrededor del Sol por refracción de los cristales o pequeñas partículas de hielo o agua. Y en línea recta horizontal ese falso Sol que se forma por la neblina, y otro destello en vertical. Casi seguro que el círculo era entero, en esta fotografía se puede adivinar, pero esto es todo lo que he podido captar. Y ya me siento afortunada.


Poco a poco se ha ido difuminando a medida que el Sol iba subiendo, dejando este bello rastro, en este sábado, acercándonos a la primera Luna llena de primavera el próximo martes 15 de marzo, que empiezan las fiestas de la primavera, o en el mundo católico cristiano la Semana Santa o Pascua judía... coincidiendo este año con un eclipse Lunar... Dicen que estos días y noches habrá muchos fenómenos por el cielo... Estaremos atentos.

Recuerdo haber fotografiado este halo alrededor de la Luna, -que según los expertos es más difícil de ver- y publiqué aquí en el blog a finales de diciembre de 2012;  http://ehuarte.blogspot.com.es/2012/12/luna-llena-con-jupiter-en-tauro-y.html  , pensando como siempre en un pasaje del libro La Luna ha entrado en casa, de José Félix Tapia, donde habla de; Un joven poeta llamado Manzaneque, que llama a la Luna llena La hostia de la noche... Y hoy, mirando este círculo o halo Solar he pensado que esto debe ser La hostia del día... ese símbolo eucarístico cristiano... Y sonrío, añorando... mirando al cielo en complicidad, donde pasan cosas bonitas.

Texto y fotos

© EVA HUARTE


lunes, 7 de abril de 2014

Cita de un abril encantado y mis adorables glicinas

Glicinas del jardín de mi amiga, ayer domingo 6 de abril 2014

Suelen llamarse glicinas, de manera familiar, aunque igualmente es correcto glicinias. Las conocí con el nombre de Wisteria, en inglés, en honor al Doctor Wistar, y no sé mucho más de su origen. De niña me las enseñaron los payeses del campo y jardín donde crecí, glicinies, las llamaban ellos en catalán. Siempre pensaba que de mayor tendría un jardín lleno de glicinas, que me anunciaran el mes de abril, el mes que nací, el mes en que por fin podemos decir que el invierno ha terminado y la vida renace por todas partes, entre Sol y sombra, entre lluvias y arcoíris, vientos frío y calor. En un mismo día podemos vivir todos los elementos.

Mi novela preferida entre el romero de mi antiguo jardín

Y sucedió hace unos años, en los últimos días de marzo de l997, estaba comprando una libreta en la librería de mi pueblo y mientras esperaba el turno para pagar iba mirando libros... De pronto descubrí lo que buscaba y necesitaba, siempre me guía el corazón, y me fascinó su título, Un Abril encantado, de la escritora Elizabeth von Arnim, me gustaba la portada, la sinopsis: Cuatro mujeres en la primavera del Mediterráneo. Cuatro descubrimientos de la belleza. Supe que era la novela que buscaba para hacerme soñar, leyéndola estirada en mi jardín de entonces, lleno de flores y árboles frutales junto al mar Mediterráneo. Era como vivir en realidad lo que leía y soñaba, lo que había soñado vivido y escrito otra mujer con los mismos sueños, hacía casi un siglo... Mi sueño infantil.


Empecé a investigar y descubrí que el precioso nombre de Abril significa etimológicamente Abrir, abrir, ya que en el antiguo calendario celta era el primer mes del año, la puerta que se abría a una nueva vida, una nueva estación, la primavera. Con esa explosión de aromas y belleza nace la vida. El primer día de abril lo celebraban -y aún celebran en algunos países y culturas- como el día de los inocentes, o el día de los locos, el día más loco del año, el más libre, donde todo está permitido. La locura va ligada a la inocencia. Así era la fiesta del todo por la vida, la alegría del renacimiento, y nuestro renacer, el seguir vivos...


Recuerdo que hace años las glicinas ya aparecían con los almendros en pleno invierno, en el mes de enero, y oía comentar a los payeses y jardineros que la primavera a veces se adelantaba y a veces se atrasaba. Lo que siempre es seguro, es que el mes de Abril viene acompañado por el aroma y belleza de las glicinas, a veces en plenitud de su escandalosa belleza, y a veces un poco menos vistosas por los fuertes vientos y lluvias que destruyen enseguida su esplendor. Es un arbusto fuerte, que se alza por donde quiere, pero sus racimos y pétalos son extremadamente delicados y sensibles.

Y fue inspirada por esta preciosa novela Un Abril encantado, de mi admirada Elizabeth von Arnim, que aquel año de 1997 decidí plantar una glicina en mi jardín, pero no la planté en el lugar adecuado, los fuertes vientos que soplaban en mi jardín situado en la cima de una colina, junto al mar, pudieron con ella.. y hasta conmigo. Las dos terminamos fuera de mi jardín encantado...


Al contemplarlas de nuevo éstos días he vuelto a enamorarme de la vida, a través de los preciosos racimos con su color amatista, símbolo de la sabiduría, en el jardín de mi amiga, acompañadas por esa escandalosa orquesta de abejas entusiasmadas por libar la flor más bella, guiadas por su dulce aroma de miel... Mi amiga volvió hace unos días, y volvimos a recordar nuestras complicidades de inviernos y primaveras contemplando la belleza de sus enormes y preciosas glicinas... Y he vuelto a leer el principio de la novela, donde todo empieza por un anuncio en el diario, de título sugerente y precioso: Wisteria and Sunshine...

 Comenzó en un club de mujeres en Londres una tarde de febrero -un club desagradable y una tarde triste-, cuando Mrs. Wilkins, que había bajado desde Hampstead de compras y había almorzado en su club, cogió The Times de la mesa situada en el salón de fumar, y al recorrer con mirada indiferente la columna de los Anuncios Personales, vio lo siguiente:

"Para aquellos que aprecian las glicinas y el sol. Se alquila pequeño castillo medieval italiano amueblado durante el mes de abril. Permanecen los sirvientes necesarios. Z, Apartado 100, The Times."

Así empieza esta preciosa y divertida novela, con la belleza de la inocencia y la torpeza de las emociones humanas... la locura del amor, siempre llena de inocencia. Así empieza de nuevo la vida, así empieza abril.

Y ya no puedo desligar la belleza y alegría del nombre de Abril, glicinas, Elizabeth von Arnim, literatura y amigas... Miradas en complicidad... Sonrisas. Creo que el mes de Abril es básicamente femenino.

Texto y fotos 

© EVA HUARTE


martes, 1 de abril de 2014

Últimos días de marzo y primero de abril... sin ti

2013, lunes 1 de abril, 7'30h., desde la ventana de Paco Elvira en Gran Via

Dicen que al cabo de un año se reviven los sucesos, buenos y malos, con la misma intensidad, se hace todo más presente, el cielo ha dado un giro de 365 días con sus noches hasta coincidir de nuevo en la misma posición astral. Y éstos últimos días de marzo, y hoy primero de abril, revivo con exactitud el dramático final de la vida de Paco Elvira, que jamás habría escrito en un blog si no hubieran publicado tantas falsedades hipocresías y mentiras en El Periódico de Catalunya y en tantas páginas de Internet, repitiendo la mala información unos y otros, repitiendo lo que dice un diario de papel escrito por un periodista que no vivió nada ni fue testigo de nada ni se enteró de nada, ni respetó el derecho a la intimidad de una persona recién fallecida, ni el mío, siendo uno de los principios deontológicos periodísticos: El respeto a la intimidad. Sin pensar que la persona fallecida estaba unida a una persona viviendo juntos sus últimos días hasta los traumáticos sucesos. 

Última foto de Paco Elvira con mi cámara, 00:17'32h, viernes 29 de marzo 2013

Eran los primeros días de primavera, las fiestas de primavera, las de Semana Santa en el mundo católico, siguiendo el calendario Lunar, coincidiendo siempre con la primera Luna llena. Pasamos los primeros días aquí en mi casa, y  la noche del viernes 29  de marzo, con la Luna llena que empezaba a menguar, lo acompañé como siempre a la estación para subir al tren y volver a su piso de Gran Via en Barcelona, porque Paco tenía que hacer los exámenes de dos alumnos que tenían Erasmus y tenía que adelantarlos. Nos costaba separarnos, habíamos dicho de pasar toda la Semana Santa juntos, hasta el domingo, ya que el lunes, coincidiendo con la Pascua, tenía comida familiar en casa de su madre. Pero le salieron esos exámenes y estaba angustiado por tantos compromisos profesionales que no le beneficiaban en nada, y la urgencia que le pedían para terminar de editar el libro Barcelona vista por los grandes fotógrafos. Estaba angustiado porque era final de mes y era el tercer mes que no podía pagar el alquiler, sin conseguir cobrar lo que le debían de anteriores trabajos, sin conseguir ayuda de nadie... nadie.

Sábado 30 de marzo, 2013. Foto de mis libros y dibujo que publiqué en Facebook

Dejamos de abrazarnos y besarnos cuando el silbido del tren avisó que cerraba las puertas, quedando para el miércoles, que estaría más tranquilo de trabajos y si hacía buen día iríamos juntos a El Garraf, para airearnos, lo necesitábamos. Nos dimos las buenas noches por correo, al día siguiente, sábado 30 de marzo, nos dimos los buenos días, como hacíamos cada día, diciendo cuánto nos añorábamos cuando hacía pocas horas que nos habíamos separado... Estuve todo el día del sábado angustiada sabiendo lo triste y cansado que él estaba, lo felices que estaríamos con el día tan bonito que hacía. No pude comer, aún estaba el mantel sobre la mesa tal como lo puso él, las copas sin lavar, tal como las habíamos dejado, no tenía ganas de nada, preocupada por él... No salí de casa y me refugié en mis libros, haciendo fotos también a pequeñas y extrañas nubes grises que parecían alas, y publiqué en Facebook. Por la noche esperaba angustiada su llamada, no llamaba ni decía nada, no era normal. Esperé hasta la una de la madrugada, la hora máxima que me llamaba por la noche en un día de trabajo. Quise pensar que estaría cansado de los exámenes y habría ido a dormir pronto, como otras veces. Pensando también que si a las 10 de la mañana siguiente no me había llamado lo llamaría yo. No quería molestarlo, como siempre, sé de la necesidad de aislamiento para concentrarte, pero no era normal que no me dijera nada en tantas horas.

Sábado 30 de marzo 2013, foto de las nubes como alas que publiqué en Facebook

Al entrar en Facebook por la mañana, el domingo 31 de marzo de 2013, vi que entraba un mensaje de su hija preguntándome textualmente en catalán: ¿Estás con mi padre? Al instante supe que le había pasado algo grave. Ha vuelto solo al Garraf, pensé. Aún siento el vuelco en el corazón, porque sabía lo triste cansado y deprimido que estaba hacía tiempo, cada vez peor, decía él, no veo salida a la situación. Lo vivía y sufría con él intentando hacerlo feliz y desdramatizar su situación. Sabía cómo vino y cómo se fue el último día, nuestros últimos días y noches sin saberlo, sus últimos momentos de vida. Empecé a llamar a las amistades más conocidas ese domingo 31 de marzo, a enviar correos, para asegurarme de que no estuviera en casa de alguien, sabiendo perfectamente que era imposible, por causas que aquí y ahora no escribiré.

 7 del 7-2012, que publiqué en Facebook el 31 marzo 2013

Por eso insistí en que era importante poner la denuncia cuanto antes, ya que oficialmente no vivíamos juntos y yo no podía poner la denuncia oficial. Llamé a todas las amistades posibles, a hospitales, mossos... Y a las 13'15h, decidí poner en mi muro de Facebook una fotografía de Paco que le hice el verano anterior, medio dormido en el tren, preguntando si alguien lo había visto en las últimas 24 horas. Elegí esta fotografía porque sabía que sería su imagen, seria y triste, si alguien lo había visto, intuyendo que habría sido en el vagón del tren, intuyendo que habría vuelto a El Garraf, dando la alarma de que había desaparecido, como un aviso preámbulo de la desgracia que se acercaba, pero sin querer perder un hilo de esperanza de que ocurriera el milagro y apareciera en algún lugar, aunque estuviera herido, pero vivo.

Aquí y ahora no voy a relatar cómo sucedió todo paso a paso, llevo escribiéndolo día a día desde hace  un año, aún sin querer aceptar el dramático final y el shock vivido/sufrido en el peñasco de La Falconera en El Garraf, el lunes primer día de abril de 2013, hoy hace un año. Y aquella mañana del primero de abril, tras una larga noche de angustia y nerviosismo en su piso de Gran Via, con su hija y su novio entonces, Javi, solos los tres, sin dormir más de dos horas, con la luz encendida en el pasillo como una alarma, y sin parar de contestar mensajes y llamadas, nos levantamos a las 7h., con otra llamada de los Mossos d'Esquadra, diciendo que habían rondado por la zona de El Garraf durante la noche... Recuerdo claramente el momento, el día frío y húmedo, gris y triste, recuerdo a Javi explicando lo que había soñado... hablando aún con esperanzas... Pero yo las había perdido, sin decirlo, ya eran demasiadas horas de ausencia, un día y medio y dos noches, sin querer pensar en el final hasta el momento de encontrarlo, momento que sabía que estábamos a punto de vivir... y sufrir.

7'30h., lunes 1 de abril 2013, desde tu ventana, sin ti

Hice un par de fotografías a su vista desde su ventana, con la pequeña Canon IXUS50, fría, temblando por dentro y serena y callada por fuera. El asfalto y los árboles de la Gran Vía estaban mojados, el día era gris oscuro, lloviznaba, el ruido de los neumáticos sobre el asfalto parecía una orquesta silenciada, resaltaban las luces de los coches y la luz de una ventana en el edificio de frente a la derecha, que tantas y tantas veces fotografiaba y publicaba en su familiar y popular blog pacoelvira.com, pensando en él, imaginándolo solo en algún punto del barranco de La Falconera, pensando que seguramente ya no volvería, ya no haría más fotografías... 

Al cabo de un rato llegaron Albert Cañagueral y Pepe Encinas para ir a El Garraf. Por el camino recibí la llamada de Pepe Baeza, diciendo que iba también hacia allí... sin esperanza... Andrea recibió la llamada de Manel Úbeda diciendo que un amigo técnico de Movistar había localizado el móvil de Paco entre Sitges y El Garraf, avisó a los Mossos d'Esquadra, y allí estaban esperándonos al llegar... Ahora no describiré con detalle lo que ocurrió, pero allí, en el peñasco, al poco rato, vi la señal que hacía uno de los mossos desde la cima de La Falconera a otro mosso que estaba a mi lado... Se me aceleró el corazón y fui rápido hacia Andrea cogiéndola por el brazo mientras hablaba por el móvil diciéndole en catalán:  Andrea, l'han trobat, l'han trobat...  -Andrea, lo han encontrado, lo han encontrado...- No quise recibir la noticia sola, ni que Andrea estuviera sola para recibirla, fui hacia ella cogiéndola del brazo acompañada del mosso d'esquadra, frío y serio, que pronunció en seco la irremediable fatídica palabra...
Jamás olvidaré ese momento... Desgarrada de dolor y llanto lanzando un grito de negación sentí que el corazón se aceleraba luchando para que no me lo arrancaran desde muy lejos, violentamente, sin poder respirar sabiendo que él no respiraba, no podía ser verdad: Nooo, tú nooo...!! Perdí  el conocimiento cayendo al suelo como un plomo, sintiendo caer el cielo como una enorme losa de mil toneladas sobre mi cuerpo. Oí de lejos y débilmente una voz que decía ¡¡Respira, respira!! sin tener la mínima noción del tiempo, ni dónde estaba. El tiempo, la vida, se habían detenido en seco.

Hoy hace un año, el primer día de abril, y hasta hoy, que la posición astral se repite y me hace revivir lo que viví hace justo un año, el tiempo ha seguido sin existir para mí, esperando el momento de despertar de esta larga pesadilla. Veía el mundo que seguía su ritmo, me decían que la vida seguía, pero sólo veía que seguía el mundo para sus habitantes, con sus vidas cotidianas, sus trabajos, enfados, risas y alegrías...

Yo estaba lejos, en él, con el corazón latiendo por los dos. Y es así como la vida, cuando nos arrebata físicamente a quien de verdad nos ama y amamos, nos eterniza.

Y sé que a partir de hoy, pasados los primeros días de abril, volveré a vivir, reviviendo al mismo tiempo nuestro sueño más bello, tal como hacemos ahora cuando duermo y vienes a verme, hasta el día que ya no despierte, hasta el día que ya no despierte sin ti. El cielo tiene sus secretos, que ahora me dictas en sueños, lleno de luz... donde he bebido también tus lágrimas, lo sabes, sabiendo los dos que nunca más viviré aquellos últimos días de marzo, aquél amargo primer día de abril.

Texto y fotos 

© EVA HUARTE





domingo, 30 de marzo de 2014

Sigues aquí...



Sigues aquí, en mí

En la realidad del sueño

En el sueño compartido

Antes de tu último paso

Antes de tu último suspiro.


A Paco Elvira Husé: 30 de octubre de 1948- 30 de marzo de 2013.
Hoy hace un año.


Eva Huarte


Sea lo que fuere, las vísperas y la cargada memoria son más reales que el presente intangible.

Jorge Luis Borges

domingo, 23 de marzo de 2014

Escenas del primer domingo de primavera


Sigo intentando vivir la primavera tal como llega, con sus vientos y cambios de frío a calor, de nubes y Sol, luces y sombras, arcoíris y tormentas, todo en el mismo día. Así ocurrió ayer y así ha sido hoy también. Así suelen ser los equinocios, y así es el de primavera, el cambio de invierno a verano que tanto deseamos, por comodidad, menos necesidades, menos consumo y menos gastos. Y sigo necesitando respirar el aire del mar, bañarme de los primeros rayos cálidos del Sol, y contemplar como despierta y florece de nuevo la vida. Solo así sobrevivo al invierno, y solo así puedo sobrevivir día a día, junto al mar.


Y estas son las escenas playeras de hoy, el Sol iluminaba el mar con su lluvia de diamantes, el cielo era turquesa y el mar zafiro, cambiante, por las nubes que venían por el horizonte Este tras la tormenta de anoche. El resto del cielo era un cristal. En la playa había varios grupos de personas, jóvenes animados con bicicletas, otros jugando con sus perros, algunos con bebidas... lamentablemente siguen dejando sus latas sobre la arena... Y algunas parejas enamoradas.


Aunque espero que el amor les haya durado todo el día y les dure muchos años, ya que el paseo bajo el Sol en la playa ha durado poco. El viento ha empezado a soplar de nuevo con fuerza trayendo nubes que jugaban con el Sol, dando al paisaje una luz enigmática y especial...


formando rayas de brillantes sobre el mar entre verdes y azules, y zonas de luz y sombra sobre la arena, donde empiezan a crecer esas plantas rojas en forma de estrella extendiéndose como franjas de coral.


Las gaviotas han empezado a graznar como una orquesta volando en círculos sobre mi cabeza, entre la orilla del mar y la arena. He seguido el vuelo de esta gaviota llamada Reidora, que volaba más bajo, y mirándola con el tele de 200mm. me parecía un delfín con una presa en la boca. Me enamoraba su elegancia en el vuelo con ese círculo blanco en las puntas negras de sus alas.


He seguido haciendo fotos como si las hiciera Paco, que me enseñaba los nombres de las gaviotas y las fotografiábamos todo el año, sé que habría disfrutado, y pensaba que quizá ahora puede ser gaviota y sobrevolar nuestra pequeña playa, nuestro adorado paisaje Mediterráneo. Hoy primer domingo de primavera, fue su último domingo en la Tierra. Y cuento los días reviviendo todo lo vivido, recordándolo todo, a cada momento, como si hubiera sido ayer...


Al final han ganado las nubes, que han seguido jugando hasta formarse una enorme nube negra, descargando una pequeña tormenta, tal como anunciaban las gaviotas con sus vuelos y graznidos, nunca falla su señal. Aunque ésta fotografía ya la he hecho refugiada en casa, desde mi ventana...

Hoy no puedo decir más, estoy como el tiempo, como estos primeros días de primavera, como si el cielo y el mar hablaran por mi, y las gaviotas, y éstos últimos días de marzo que me gustaría que ya hubieran pasado. Y no sé qué haré, ni qué diré, ni si haré o diré. Sigo viviendo a cada momento lo que me dice el corazón, mi único refugio, en lo único que puedo confiar. Y sé que iré donde el corazón me lleve, recordando siempre las palabras de Jack Kerouac: Quiero que mis vagabundos místicos tengan siempre la primavera en el corazón.

Texto y fotos

© EVA HUARTE

Última hora: He investigado sobre la curiosa y preciosa gaviota de la fotografía aquí expuesta, y dicen los expertos profesionales que no se trata de una Reidora, como creía, es una Gaviota de Adouin ó Gavina Corsa ó Larus audouinii, y comentan también que es curiosa, ya que no abundan... Seguiré observando.
¡Gracias, amigos expertos!