martes, 14 de abril de 2015

Primer baño de Abril en un día azul


Le ha costado despertar a esta Primavera tardía, y lo ha hecho desplegando todos sus encantos; los bosques alfombrados de flores, las abejas revoloteando alrededor libando los néctares del romero, tomillo, margaritas... El domingo, que empezaron a llegar los primeros bañistas a la playa, subí a la colina viéndolo todo de lejos. Y ayer lunes y hoy martes me he desquitado, he disfrutado de nuevo como una niña, ayer más tímida, el agua no estaba muy limpia, hacía viento. Pero hoy...


Hoy sí, la vida era azul, azul el día de Abril y azul la mar, el cielo, el aire.


Pocas veces está el mar tan transparente, tan tranquilo, la arena limpia y peinada, casi blanca, preparándose para recibir a visitantes durante unos meses. Y es ahora cuando disfruto, después de tantos paseos fríos. Al mojarme los pies el agua era una caricia sin impresionarte por su temperatura.


Entonces me he vuelto niña, he sonreído desnudándome lentamente, sabiendo que hoy sería mi primer baño en el agua limpia y transparente de azules y verdes, aguas pacíficas. Y entonces ocurre la magia, el milagro, todo lo malo desaparece, y te estiras sobre la arena caliente cerrando los ojos y todo es azul, los abres y todo es azul, con ese círculo Solar derramando diamantes sobre el mar.


Y desparece el invierno y su oscuridad, y das las gracias por ser Mediterrània, por haber nacido en la Mediterrània... Sin dejar de sonreír he vuelto caminando dejando la playa no tan solitaria, con más gente, más alegre, como si la vida despertara, y despierta en Abril, en este precioso Abril azul.

Al llegar a casa oigo y leo comentarios sobre una Cumbre Mediterránea, que si unos son malos y otros buenos, que si hay dinero o no hay dinero, que si hay que armarse hasta los dientes contra los armados hasta los dientes, que si los catalanes son malísimos pero no hay que dejarles ir... ¿Dinero, armas, Cumbre Mediterránea? Y pienso qué tiene qué ver una cosa con otra, unos con otros...

Sólo sé que no saben lo que se pierden, por no despertar en azul, bañarse en azul y vivir el mes de Abril en azul. En este precioso azul Mediterráneo. Esta es la cumbre, la cumbre de la luz azul Mediterrània.

Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015




lunes, 30 de marzo de 2015

Para ti, la mirada más dulce de la vida


Avui fa dos anys, 30 de març de 2013, vas despertar i dormir per a sempre.

http://ehuarte.blogspot.com.es/2013/04/a-ti-paco-elvira-la-mirada-mas-dulce-de.html



El peso del mundo es amor.
Bajo el fardo de soledad,
bajo el fardo de insatisfacción,
el peso,
el peso que llevamos es amor.

(Allen Ginsberg)



© EVA HUARTE 2015

viernes, 27 de marzo de 2015

Y no encuentro respuestas


Cielos dalinianos, necesitamos más imaginación y menos información.  
La perfección de los medios y la confusión de los fines parecen caracterizar a nuestra época. Decía Einstein. Estos días, como tantas personas, intento encontrar mensajes en escritos de personas sabias que vivieron tiempo antes, años, siglos, a ver si me dan una idea de hacia dónde vamos, hacia dónde va la humanidad. Llevo años preguntándomelo y encuentro toda clase de filosofías en escritos de distintas culturas y épocas. La conclusión, cuando necesito dármela al cerrar los libros, suele ser la misma, la teoría de Einstein, todo es relativo.


Y estos días, que intentaba evadirme de mil maneras para superar esta horrible fecha de finales de marzo, de días de amor y alegría, mezclados con el desgarrador dolor de la pérdida repentina del ser amado, se mezcla con el dolor y desazón por la terrible tragedia de la pérdida de vida de ciento cincuenta personas en un accidente de aviación en los Alpes franceses. Pienso en las víctimas que se han ido y en las que se quedan, en el impacto, en ese vacío tan frío que se te lleva, sin poder aceptar ni entender nada aquí en la Tierra. Y todo me recuerda, todo me hace revivir aún más la tragedia de hace dos años en los últimos días de marzo. Su llegada en el tren a primera hora de la mañana, nuestra alegría, sonrisas, besos y abrazos, nuestras conversaciones, nuestras noches, sueños, amaneceres... Nuestro último despertar juntos, su penúltimo despertar en este mundo.


Me recuerda la ausencia, la búsqueda, las dudas, el pánico, el peñasco, el barranco, el saber que su cuerpo está sin vida a pocos metros y no poder abrazarlo, como nos abrazábamos unas horas antes, sintiendo aún viva su voz, su olor... Luego los rechazos, rivalidades y vulgaridades de gentes que se llaman amigas, periodistas morbosos, manipuladores y oportunistas, personas sin ningún pudor ni respeto por sí mismas intentando protagonismo en lo que no saben ni han vivido. Se miente, se engaña, se dan patadas en la herida desgarrada... Y la herida no se cierra.

Me decían que son dos años para superarlo, se están cumpliendo los dos años y poco ha cambiado, la herida no se ha cerrado. El primer año es para aceptarlo y el segundo para sobrellevarlo, no superarlo, decían, la superación es relativa, puede haber engaño, evasiva, la necesidad de culpar a alguien, ya que no podemos culpar a la vida, se culpa al más vulnerable...

¿Hasta dónde puede llegar la mentira que se alimenta de más mentiras? ¿Para qué tantas tecnologías, tantos medios de comunicación inmediata que nos confunden sin saber qué es verdad o qué es mentira, qué es realidad o artificio? Decretaron tres días de luto, y ni tres días han respetado ese silencio necesario, sagrado.

Este año me habría gustado desconectar de las redes como hice el año pasado, intentar sobrellevarlo en intimidad, pero el drama sucedido no ha ayudado, te mueves entre dos tragedias, la tuya personal y la social o colectiva. Otras personas que han pasado por la misma experiencia dicen lo mismo; todo se revive más, pensando en tantas personas que están sufriendo lo mismo, y no las respetan...
Mirando al cielo daliniano he seguido recordando a Einstein: La única fuente del conocimiento es la experiencia. Es cuando me pregunto ¿hacia dónde vamos, de qué nos sirve la experiencia?..
Y no encuentro respuestas.


Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015



martes, 24 de marzo de 2015

Diarios íntimos: Olas, horas, farolas...


Seguimos despertando con una primavera escondida, cielos nublados, mar encrespado, aves que siguen volando rápido buscando refugio. Ambiente frío y húmedo, ánimos bajos. Menos mi gatita Mini que hoy me ha despertado a las 5'35h con su gruuuau, gruuau, cantarín y divertido, como si fuera un despertar primaveral, que lo es, pero sin dar muestras de colores, luces y alegría. Cuando he mirado el reloj le he preguntado a Mini porqué me ha despertado tan temprano. Y con expresión inocente y su carita ingenua, femenina y divertida, se ha colocado en su sitito del desayuno, como si nada pasara, como si fuera una hora normal. Y me he rendido, hemos desayunado juntas y he empezado a escribir, a pluma tintero y papel,  mi diario de cada día, desde hace tantos y tantos años... La tierra estaba mojada de lluvia y las luces de los barcos y farolas encendidas.

Enciendo el ordenador, leo algunas páginas de mi diario escritas en el ordenador durante estos dos últimos años, pensando en qué hacer con tantas páginas escritas, si publicar fragmentos en este blog o imprimirlas. Entro en Internet y leo por encima los titulares de diarios oficiales, estupideces que llaman política,  sólo dignas de comidillas de barrio. Entro en Facebook y veo que ya está el mundo despierto, siguen las discusiones de ayer en distintas páginas sobre las tonterías del MACBA (Museu d'Art Contemporani de Barcelona) , la antiestética escultura de lo que llaman La bestia y el soberano, sin distinguirse quién es quién, pero entendiendo el mensaje como una manera artística subliminal de decir lo que hay detrás: Crisis, esa es la conclusión, crisis espiritual y crisis económica.


Y leo la noticia de la nueva biografía de la vida y obra de la escritora Virginia Woolf,  que se fue un 26 de marzo de 1941, otros dicen un 28, otros un 29... Me sorprende y entristece ver que la mayoría de los comentarios sean juzgando el final de sus días, su decisión y forma voluntaria de irse de este mundo. Se recrean en juzgar y diagnosticar su vida y su final como si fueran doctores en medicina, como si estuvieran por encima de su vida y de su obra, por encima del bien y del mal, guiándose más por la película Las Horas que por su libro Las olas:
 http://biblio3.url.edu.gt/Libros/2011/las_olas.pdf

Y de tantos libros, tantos diarios íntimos, cada libro es un diario íntimo, y toda la obra es un diario íntimo, todas las horas, todos los días, como el mar y sus olas... Como este día plomizo y desapacible de esta primavera escondida, de esta primavera que parece tímida, rebelde, ausente.

Ahora son las 9'29h., vuelve a llover.


Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015



domingo, 22 de marzo de 2015

Primavera escondida


Ha sido un invierno tan frío y duro que muchas personas lo hemos vivido como si fuera más largo de lo normal, intentando adorar día a día algún pequeño rayo de Sol sorprendiéndonos entre las nubes. Esperábamos la primavera celebrándola antes de que realmente entrara el pasado viernes 20 de marzo a las 23'45, de noche, tras un eclipse de Sol parcial que la mayoría no pudimos fotografiar por las insistentes nieblas, lluvias y nubes. Intentamos animarnos diciendo que esta primavera empieza bien limpia, coincidiendo con la Luna nueva y eclipsando al Sol de invierno.


Ya hace dos días que ha empezado la primavera y las nubes siguen imponiéndose, aunque el frío no sea tan invernal, amanece mucho antes y anochece más tarde, y esas horas de luz que vamos ganando nos van animando para cuando llegue el momento de volver a sorprendernos con un despertar azul y un Sol brillante. ¿Será mañana? ¿Pasado? Cada día me lo pregunto y cada día aumenta un poco más mi paciencia, no puedo reprochar nada a la primavera, aunque la sienta unida a la tristeza desde hace dos primaveras. Hace dos años él me llamó al amanecer para desearme una ¡FELIÇ PRIMAVERA!
Fue su última primavera, sólo vivió diez días de esa primavera del año 2013. El 30 de marzo se fue para siempre.


Durante todo el mes vivo pendiente del día 30, deseando que pase, deseando saltarlo como quien salta un puente. Día a día revivo los últimos días, las últimas noches, las últimas lunas, los últimos paseos por la playa fotografiando las olas. Y día a día paseo por la playa, sin cámara, sin nada, con las manos en los bolsillos mirando el camino, las piedras, la arena, las huellas de las gaviotas, las mías, hasta llegar a la orilla contemplando las olas y sintiendo su fuerte bramar. Las olas, las gaviotas y esa voz mía en lo más profundo del alma que quiere salir y bramar con ellas fundiéndose en el mismo grito y desgarrado sonido.


Hoy sí he ido a la playa con la cámara, como hacíamos siempre, como hicimos aquellos últimos días de marzo y primeros de la última primavera, fotografiando las altas olas por vientos típicos de marzo.
He llegado hasta la orilla, contemplando el largo y ancho rizo de las olas y a un grupo de gaviotas bañándose y meciéndose, como si nada ocurriera, hasta que una ola ha roto fuertemente antes de llegar a la orilla y han volado soltando sus graznidos en dirección a Este, de donde el viento viene.


Y han vuelto a aposentarse en el mar de opalina... Y he pensado en sus fotos y en las mías, en sus últimas fotos de olas y aves, en su última foto de su última Luna...

Y he vuelto a casa de nuevo como esa ola solitaria llena de fuerza por dentro rompiendo jades en la orilla, mirando de nuevo mis pasos solitarios en la arena, dejando profundas huellas...
Como las huellas de nuestra última primavera... mi última primavera...
Sin poder gritar esa primavera escondida. 

 http://ehuarte.blogspot.com.es/2013/04/a-ti-paco-elvira-la-mirada-mas-dulce-de.html

Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015