martes, 23 de abril de 2019

Campaña de ayuda



Hace un año y medio que no publico aquí en mi blog, algo que era un aliciente para mí y (por los mensajes que iba recibiendo), para muchas personas. Mi ausencia ha sido por varios motivos, cansada de ver que a veces publican y manipulan párrafos de textos y fotografías, quitando mi firma, en parte por la situación política y social y, especialmente, por falta de energías.

Hoy utilizo el blog casi forzada por las circunstancias, algo que preferiría no hacer ni por mí ni por nadie. Adjunto el texto que escribí hace siete días. Sabiendo que no es fácil, pido disculpas.



16 de abril 2019
CAMPAÑA DE AYUDA 

Ayer empecé a escribir un texto para pedir ayuda con la intención de publicarlo en Facebook, ya que me recuerdan que se acerca mi cumpleaños y me ofrecen (como hacen en todos los cumpleaños de usuarios) varias páginas para recaudar fondos por una causa justa o humanitaria. Pensé que, por una vez, podría hacer lo mismo por mi causa, creo que justificada, por mucho que me cueste o me avergüence hacerlo. Algunas amistades me dicen que no lo haga, que cuando la gente sabe que tienes problemas te dan la espalda, pero eso no me preocupa. Otras amistades me dicen que lo haga, igual que se hace por tantas causas humanitarias, a veces con organizaciones que ni se sabe de dónde salen ni adónde van a parar los fondos o ayudas.

Esta es mi causa: Hace dos años me diagnosticaron un melanoma maligno dentro de la nariz, decían y dicen los especialistas que es un tipo de cáncer muy agresivo que pocas personas superan. Viví un vía crucis de un hospital a otro, de un médico a otro, de una prueba a otra durante meses, hasta tener que someterme a una larga y compleja intervención quirúrgica en el Hospital Clínic de manera urgente, preparada para todo lo que podía pasar en bien o en mal, confiando en el cielo y en las buenas manos y sensatez de los médicos. La operación fue bien después de cuatro largas horas de quirófano, mi hijo y mi buena amiga Carme estuvieron a mi lado en todo momento. A las pocas semanas tuvieron que volver a intervenir porque vaciaron tanto la nariz que apenas quedaba paladar y se perforó en un estornudo, lo que me llevó a estar más de un mes tomando sólo líquidos, papillas y sufrir otras consecuencias, anemia, pérdida de peso… Superado este trance al cabo de unos meses empezó otro, la aleta de la nariz, al estar tan vacía, empezó a retraerse doblándose y dificultando la respiración, aparte de todos los dolores físicos y consecuencias que creo innecesario detallar más.

Una tercera operación en el Clínic para poner en la nariz cartílago que me quitarían de la oreja. Y de nuevo mi confianza en el mismo cirujano otorrino, convencida de que se solucionaría y recuperaría la forma de mi nariz y la alegría… Infeliz de mí, fue una barbaridad y un trauma lo que viví, y una monstruosidad el resultado de lo que en teoría era una intervención “reparadora”, además de las terribles molestias y efectos secundarios de tanta intervención, infecciones, antibióticos… Y caí en una gran depresión anímica, como creo que le ocurriría a cualquier ser humano.

Desde entonces, (mañana, 17 de abril, hará dos años de la primera intervención) no salgo de casa más que para pasear por la playa o el bosque donde no haya gente, ir a comprar al pueblo o para visitas, pruebas y controles médicos continuos y agotadores. Aunque los médicos digan que me han salvado la vida, (y en parte es así) no vivo, sigo en una lucha continua pendiente de las consecuencias de la nariz que me destrozaron intentando arreglarla y sigue deformándose, provocando otros males que ahorro también para que nadie se ponga en mi lugar sólo por leerlo.

Llevo meses pensando en cómo conseguir el dinero necesario para hacer una buena reconstrucción de esta nariz tan destrozada que hay que arreglar cuanto antes para evitar más infecciones continuas y que no siga deformándose, afectando a los cuatro sentidos, apenas puedo leer ni escribir ni hacer fotos. Empecé una nueva ruta de consultas a varios especialistas de reconstrucción por vía privada, siguiendo el consejo de profesionales conocidos y amistades, y casi todos coincidían en aconsejarme el mismo cirujano privado, con un buen historial médico de pacientes que han sido intervenidas por el mismo motivo con buen resultado. No se trata de una cirugía plástica por estética o capricho, es una cuestión de salud y sí, además, de estética, importante también para recuperar el ánimo y poder de nuevo hacer una vida… no sé si decir “normal”, y salir de este agujero negro y desesperación del día a día sin esperanza desde hace dos años.

Y ayer, 15 de abril, cuando me disponía a escribir lo que debía ser este texto súplica de ayuda para recaudar fondos por mi causa, entré un momento en Facebook y vi la noticia de la catedral de Notre-Dame que se estaba incendiando. A pesar del fuego me quedé helada, ya que, justamente, durante este tiempo, intentando reírme de mí misma para desdramatizar mi físico y situación, les decía a mis amistades; “Parezco el Quasimodo de Notre-Dame”. Y ayer que quería escribir el texto con algo de humor para desdramatizar la situación, Notre-Dame se quemaba, con la pena que supuso para tantas personas viendo caer la aguja principal en llamas. Comenté en Facebook que “salvaría el humo del incendio, que contiene todas sus leyendas…”, igual que comentó Dalí cuando le preguntaron qué salvaría si se quemara el Museo de El Prado. “El humo, que contiene el aire de las Meninas de Velázquez, que es el aire más puro que existe”.

Ya no pude seguir escribiendo para intentar recaudar fondos para arreglar mi nariz, había otro drama público y no quería agobiar a nadie, que bastante agobiados vamos. Hoy dicen que ya se han conseguido miles de millones de euros para restaurar la catedral de Notre-Dame. ¿Cómo voy a salir ahora pidiendo dinero para operarme la nariz? Pensaba, no es el momento, me sentía ridícula, por si no me sentía ya. Días demasiado movidos para pedir ayuda, entramos en Pascua y no quiero dar la Pascua a nadie, después Sant Jordi, Día del Libro, no quiero alterar la alegría de nadie, y después mi cumpleaños… Después elecciones, aunque sea otro tema más ridículo si cabe. ¿Cuántas elecciones llevamos desde hace cuatro años? Entre una cosa y otra no encuentro el momento adecuado para escribir y publicar un texto pidiendo ayuda. ¿Hay algún momento adecuado?

Y a pesar de todo, he de atreverme a hacer esta llamada de auxilio por pura necesidad, tan pura como el aire de Las Meninas. Sí, todas las personas somos una obra de arte, todas tenemos el soplo de vida, el aire... Y ahora el aire no pasa bien por mi nariz que sigue deformándose provocando más consecuencias, y así no puedo vivir. Por esto he de atreverme a publicar esto que ahora escribo con más torpeza que acierto, no sé pedir ayuda para mí, ni me gusta hablar de problemas de dinero y salud. Hay quien se deja ir por agotamiento, pero nuestro deber como seres vivos es la supervivencia, intentar sobrevivir, vivir. Y no quiero entrar en dramas, no quiero recrearme ni que nadie se recree. Quienes me conocen bien saben la vergüenza que me da escribir y publicar este texto, creo que a nadie le gustaría tener que hacerlo, ni sé cómo hacerlo. 

Esta es la petición concreta: El cirujano privado, que tanto médicos como amistades me han recomendado, ya me ha visitado dos veces desde hace meses y me dio el presupuesto de la delicada intervención, 8.700 euros, con 48 horas de hospitalización incluídas.

Quizá algunas personas dirán que vuelva a hacerlo en la Seguridad Social, donde ya me lo hicieron, y aunque repitiera no me dan ninguna garantía de arreglarlo en una sola intervención. Cualquier persona que viviera la experiencia que he vivido y estoy viviendo no podría volver a confiar, y todo es agotador. Ya sólo me quedan fuerzas y la esperanza de someterme a esta operación por el cirujano en quien confío, ya no puedo dar más vueltas. He intentado también conseguir el dinero prestado de mi entidad bancaria, pero a mi edad y enferma ya no confían, ni tengo familiares ni amistades que me puedan ayudar aunque me ayudan como pueden de muchas maneras. A estas personas les debo el que me sujeten, que me ayuden a no dejarme ir por agotamiento y desesperación. A estas personas, lo saben, les doy las gracias de corazón.

Si alguien ha tenido paciencia invirtiendo su tiempo en leer este texto y quiere colaborar puede ponerse en contacto conmigo a través de Facebook o correo electrónico, y les explicaré más detalles si quieren, o pueden hacer directamente un donativo a este número de cuenta a mi nombre.

ES58  2100  3368  2723  0003  7952

A cambio, de momento, sólo puedo decir que vengan a casa y cojan los libros que quieran, cuadros, fotos… no tengo joyas valiosas, mis joyas son mis buenas amistades y mi biblioteca, valiosa en todos los sentidos, sé que los amantes de los libros saben lo que digo. Y no puedo decir más de momento, que siento no dar una lectura más agradable con este texto, y, en todo caso, dar las gracias". 

 Fdo.: Eva Huarte S.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Escándalos otoñales de pinturas y paisajes


Llevamos años con escándalos, casi todo son escándalos, navidades de escándalo desde hace años, imponiendo elecciones políticas para tenernos pendientes con las defensas bajas, y cuando terminen poder celebrar la Navidad como corresponde, protegiéndonos del frío, disfrutando los colores y luces de las pocas horas de Sol entre el amanecer y el atardecer, ese Sol tan bajo que parece sumergirse en el mar, ese Sol tan bajo que parece querer entrar en casa a través del cristal de las ventanas, para protegerse y potegernos.


Sólo en este mes de diciembre he hecho casi tantas fotos como en todo el año, me recreo admirando el precioso espectáculo de la naturaleza cambiante en sus estaciones, el movimiento del sol, el mar, los colores, las luces, el vuelo de las aves... Lo que contemplo todo el año, pero el otoño es más romántico y nostágico, y a veces, como en este atardecer de hoy, es también un escándalo.


Este atardecer que parece de mentira, este cielo de fuego envolviendo la figura mítica y mística de Barcelona, desde sus montañas bajando por las chimeneas de sus fábricas hasta la montaña de Montjüic, con esa figura estilizada que parece una ballena queriendo devorar el mar. Y me quedo fascinada contemplándolo todo, esos cambios de colores del azul al rojo, al rosa, púrpura, naranja, oro...


Intento mirarlo desde otro ángulo y no puedo evitar que salga la bandera estelada en la terraza del vecino, los mismos colores, como decía Kandinsky, "el rojo con el amarillo que puede animar al espectador y también puede escupirlo. Los colores que se usan en banderas y trajes folclóricos para compensar el paisaje verde y azul que son colores fríos". Los colores que usaron los pintores en la época Medieval, el rojo sangre en llamas y lenguas de fuego que provocaba el miedo al juicio final.


Llevo días hablando y escribiendo sobre los colores de estos amaneceres y atardeceres de este escandoloso otoño, poniendo fotos en Facebook, denunciando también el escándalo del gobierno español, (que prohibe el color amarillo hasta en los árboles de Navidad) preguntándonos si realmente conocen el significado de los colores y de lo espiritual en el arte, como escribió Kandinsky, un gobierno que escudado en sus leyes y tribunales es capaz de saquear obras de arte salvadas y restauradas por catalanes, obras que bombardearon en la guerra española. Fue en 1936, después del saqueo, cuando el arquitecto e historiador catalán Josep Maria Gudiol fue a Sijena, viendo cómo habían destrozado el monasterio, las obras de arte, pinturas, esculturas, y especialmente los frescos, ennegrecidos por las bombas, los incendios.


Y Gudiol volvió a Barcelona para conseguir dinero, en parte de su bolsillo y en parte por amigos, quitándoselo de la comida, ya que en aquellos tiempos era muy difícil, y en parte por el entonces Conseller de Cultura de la Generalitat, Ventura Gassol, además de pagar a dos técnicos especializados. Con la ayuda del mismo pueblo de Sijena se arrancaron las pinturas, los frescos, llevándolo todo al Museu d'Art de Catalunya, y años más tarde (volviendo del exilio) el mismo Josep Gudiol empezó a restaurarlas, hasta llevarlas al Museu de Lleida donde estaban expuestas actualmente, todo se hizo de acuerdo con las autoridades. A las monjas del monasterio de Sijena también las salvaron, llevándolas a otro monasterio en Valldoreix, cerca de Barcelona, y allí se hizo una compra-venta a la Generalitat en 1983, ya que las obras eran propiedad de las monjas que las guardaron al haber sido destrozadas y abandonadas hacía años, condición que rompía el contrato anterior de propiedad en 1923, donde decía que el contrato quedaría anulado si las obras no estaban bien cuidadas...  En 1990, el techo del monasterio de Sijena se derrumbó. 


De no ser por estos historiadores catalanes, estas obras del monasterio de Sijena hoy día no existirían. Y duele que ahora, (desde hace años) reclamen estas obras, y duele más aún que se las lleven en un momento tan sensible para la sociedad catalana, cuando el gobierno español ha metido en prisión a parte del gobierno catalán, teniendo que exiliarse el presidente de la Generalitat, imponiendo elecciones precipitadamente, interviniendo instituciones y medios de comunicación, llevándose las obras del Museu de Lleida con nocturnidad y alevosía, en malas condiciones, como han sido testigos cientos de personas manifestándose en la calle, con imágenes que lo demuestran. Y no sólo no están dispuestos a "compensar" el trabajo y coste de restauración y conservación de estas obras, pretenden, según dice el presidente del gobierno aragonés, pedir "indemnizaciones porque algunas obras están en mal estado"... Esto sí es un escándalo...

Me parece tristísimo que estando en Navidad se impongan de nuevo elecciones, como en años anteriores, este año con civiles y políticos encarcelados y exiliados. Me parece tristísimo lo que están haciendo en mi país, Catalunya, en mi ciudad, Barcelona, por la imposición de un gobierno que en nombre de la democracia impone la fuerza de las armas. Y me parece tristísimo que en Navidad estén movilizando obras de Arte representativas del espíritu, la conciencia, arte, cultura, historia y la religión, valores que deberían ser sagrados, de lo contrario ¿cuál es la finalidad? En tiempos de guerras mundiales había un armisticio por Navidad, ahora al contrario, el gobierno español con sus locuras y sus armas tiene a Catalunya y a la sociedad catalana sitiada, con el frío otoñal entrando en invierno, y palo tras palo... Esto sí es un escándalo.

A pesar de tantos escándalos seguiré contemplando los preciosos cielos de día y de noche, y tantas cosas bonitas que nos estamos perdiendo queriendo distraernos con mentiras y calumnias. Seguiré con el escándalo de los paisajes otoñales, invernales, con la belleza de la naturaleza, la belleza del arte, la belleza que salvará al mundo, y se salvará del mundo, la belleza que debería unirnos, sentirnos privilegiados y ser agradecidos.

Texto y fotos


© EVA HUARTE 2017




domingo, 26 de noviembre de 2017

Luz en la oscuridad


Adoro el mar, la sorpresa al despertar. Ayer estaba nublado con una fina línea naranja en el horizonte por donde se adivinaba estaría el Sol, y enseguida, lluvias, así fue el día. Hoy parecía noche cerrada a pesar de la hora avanzada, el cielo casi negro, ninguna novedad, nada que contemplar ni fotografiar. Y de pronto un foco de luz como un rayo sobre el mar, un gran barco a punto de cruzar esa luz y esa línea diamante marcando el horizonte.


Los rayos iban aumentando como una lluvia de diamantes, con el rastro de alguna pincelada naranja sobre el horizonte mar. Era realmente espectacular, y sin pensarlo empiezo a fotografiar sabiendo lo difícil que es captar tanta belleza y tantas luces contrastadas.


Y ese gran barco que va hacia la derecha, hacia el Suroeste, hacia el puerto de Barcelona, encuentra de frente a otro gran barco que va hacia el Este, un barco más feo, posiblemente sólo de mercancías, sin más pasajeros que la tripulación. Y empiezo a imaginar historias de las tripulaciones de los dos barcos, de los pasajeros en uno y las mercancías en otro... Y todo son mercancías, comercialmente y políticamente, pero donde hay personas, hay historias, hay vidas.


Imagino tantas vidas de tantas personas en este crucero, yendo hacia Barcelona, es como si vivieran en otro mundo mientras cruzan ese foco de luz celestial entre la oscuridad del día y del mar. Y lo veo como una nave extraterrestre con mensajeros que vienen de lejos cargados de historias para explicar.


Sé que cuando los dos barcos se crucen uno desaparecerá tapado por el otro, y será el de mercancías que desaparecerá, hasta que vuelva a aparecer siguiendo cada cual su rumbo entre luces y oscuridad. Espero ese momento para volver a fotografiarlos, ahora el de mercancías queda a la izquierda y el de pasajeros a la derecha. Y vuelvo a imaginar simbólicamente, ese "choque de trenes" del que hablan políticamente. Qué expresión más fea... Me parece más bonito decir cruce de barcos, un crucero y un mercancías, me parece más divertido que un feo "choque de trenes". Claro que, para navegar, hay que saber de la mar, y hay quien sale a navegar sin saber que el agua tiene sabor a sal. Si me preguntaran en qué barco quiero navegar, lo primero que preguntaría sería por la experiencia del capitán y la calidad del barco.


Y así, imaginando historias y vidas, imaginando simbolismos políticos, he ido contemplando el espectáculo que el cielo nos ha regalado, con esas maravillosas luces en la oscuridad sobre el mar, y esos dos barcos que se han cruzado siguiendo cada cual su rumbo, sin que pasara nada, respetando las distancias.

Anoche me quedé dormida en el sofá escuchando a varios políticos hablando por televisión, uno detrás de otro y casi al mismo tiempo en distintos canales, unos repitiendo las mismas olas y otros defendiéndose del oleaje. Unos gritando intentando imponerse y destacar y otros hablando en voz moderada. Otros aprovechando el tema del machismo, que suelen utilizar antes de las elecciones, y ayer, 25 de noviembre, mostraban un lazo rosa en la solapa de su americana, denunciando el abuso sexual de unos cobardes pero aplaudiendo la actitud de policías pegando y arrastrando a mujeres jóvenes y mayores... Cuántas contradicciones cuando se va en un barco sólo de mercancías o con personas como mercancías... Les falta la metafísica, les falta saber mirar más allá del horizonte mar, les falta saber navegar respetando las distancias, saber ver y contemplar la luz en la oscuridad.

Me he prometido a mí misma no ver más televisión política por la noche, que luego me afecta el subconsciente con simbolismos inexistentes, sin dejarme disfrutar libremente el despertar de esa luz en la oscuridad sobre el mar. Vuelvo a sumergirme en mis libros que adoro como el mar, como esa luz sobre el mar con barcos que vienen y van.

Feliz lectura y feliz domingo.

Texto y fotos

© EVA HUARTE 2017

viernes, 17 de noviembre de 2017

Despertar con la Luna, Venus, Júpiter y el Sol

Jueves 16-11-2017
Hace dos días desperté de madrugada, a las 6'30, viendo que aún era noche cerrada y la Luna menguante iba subiendo con su halo cenicienta, como se suele llamar al anillo casi invisible que la rodea en Luna nueva y Luna menguante. Cuando es nueva se ve en el horizonte Oeste con la puesta del Sol, y cuando es menguante, como hasta hoy, aparece por el Este con la salida del Sol. Vi que la Luna, como ocurre cada año en esta época, iba seguida de los planetas Venus y Júpiter que ascendían desde el horizonte mar siguiendo sus pasos.

Jueves 16-11-2017
Entonces la Luna ya estaba demasiado alta para poder fotografiar la composición con los planetas. Y me propuse despertar hoy, viernes 17, último día de Luna menguante, a la misma hora, ya que la Luna tardaría más en aparecer y estaría más cerca de los planetas.


Y sí, hoy viernes 17 a las 6'45h. he visto esta imagen al despertar, Venus sobre el horizonte rosado, más arriba ya estaba Júpiter y la Luna menguante como un anillo finísimo parecía oficiar un romance sin saber quién contemplaba a quién, quién enamoraba a quién. en un precioso diálogo de luces.


Los colores al clarear la noche enamoran, ninguna fotografía ni el mejor pintor puede lograr esos colores que despiertan el alma, van cambiando a cada instante mientras va clareando el cielo entre azules, verdes, rosas, naranjas...


Las luces de las barcas de los pescadores en el horizonte parecían dos estrellas más para acompañar la sencilla y sublime ceremonia del despertar, en silencio, en ese instante mágico del amanecer antes de los primeros cantos de las aves que parecen nacer con el día.


Y a los pocos minutos, con el cielo claro volviendo invisibles a la Luna, estrellas y planetas, aparece el rey Sol queriendo formar parte de la ceremonia bañándola de oro.


Ningún amanecer es igual a otro aunque sean los mismos protagonistas, Luna, estrellas, planetas... y el Sol que cada día aparece más hacia el sur sobre el horizonte mar como una bombilla encendida, iluminando el mar como una linterna que nos ayuda a despertar compensando el frío otoñal. Son días tan nítidos, son amaneceres tan bonitos, que vale la pena vivir, dormir y soñar por volver a despertar y contemplar esta sublime y pequeña ceremonia universal.

Somos afortunados los humanos, y creo que a veces no sabemos valorarlo, a veces olvidamos la belleza del planeta en el que vivimos, obstinados en crear un mundo mirando el asfalto, enfermos por sobrevivir, incapaces de saber vivir. Cuánta felicidad desperdiciamos, cuánta felicidad tendrían muchos humanos si tuvieran sólo unos minutos para contemplar la belleza al despertar... Debería ser lección básica en las escuelas, contemplar el Sol, el mar, la Luna, planetas y estrellas... Y, después, dialogar, conociendo el movimiento de la belleza que nos rodea.



© EVA HUARTE 2017 texto y fotos